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Siraegi: delicia que deja el invierno

Essential Ingredients 2022 SPRING 565

Siraegi: delicia que deja el invierno Siraegi: delicia que deja el invierno Comer siraegi en primavera con ese toque dulce de frío invernal, es llevarse a la boca un regalo de la naturaleza. Su peculiar olor y sabor requiere adaptación, pero tras acostumbrarse y aprender a disfrutarlo, desencanta a pocos. Cada parte del rábano tiene su propio uso y un sabor diferente según la temporada. Cuando los rábanos se cosechan en invierno, los tallos verdes y las hojas de la parte superior se cortan, se atan y se secan al sol y al viento durante los meses fríos para hacer siraegi. Estas puntas de rábano seco enriquecen la mesa de primavera con su intenso sabor y abundante fibra natural. Siraegi debe congelarse y descongelarse repetidamente al menos tres veces para alcanzar su sabor completo. Algunos alimentos considerados un manjar pueden no serlo al comienzo, y hasta pudieron ser vistos como ingrediente inservible. Siraegi, obtenido de secar al sol y al viento tallos de rábano blanco u hojas de col china, era uno de ellos. Desde tiempos remotos, los coreanos preparaban kimchi en grandes cantidades para los meses de más frío, antes de la llegada del invierno. Esa costumbre es conocida como gimjang y es Patrimonio Inmaterial de la Unesco. Al hacer gimjang, tras preparar kimchi con col china, rábano blanco, cebolla verde, ajo, ají en polvo y otros condimentos, quedan hojas de col o tallos de rábano, que puestos a secar o cocidos en agua, se convierten en siraegi. El Gran Diccionario del Coreano Estándar define siraegi como “hojas de col y tallos de rábano secos”, algo distinto de ugeoji, que describe como “tronchos sobrantes al limpiar las hortalizas”. Al igual que siraegi, ugeoji - modismo que representa el ceño fruncido de una persona, por su humilde y frugal aspecto-, puede ser un buen ingrediente si se seca con cuidado. Al cultivar la col china u otras hortalizas similares, sus hojas externas quedan expuestas a la lluvia y al viento, se vuelven ásperas y de peor aspecto que las hojas interiores, y pierden valor comercial, máxime si llegan a marchitarse o a perder fuerza. Sin embargo, en épocas de hambruna, hasta esas hojas eran un ingrediente valioso, y para sobrevivir la gente las recogía y las secaba. Luego usaban las hojas secas para preparar gachas, picadas y mezcladas con un puñado de arroz, soja triturada sobrante de preparar tofu o salvado de trigo, aunque hubo tiempos en que ni eso llegaba para saciar el hambre. Gusto adquirido No es fácil acostumbrarse al siraegi. Su olor al hervirlo en el patio en un frío día de invierno no es especialmente atractivo. Personalmente me agrada que el vapor de la olla llene de calor la casa, pero no me gusta el olor que desprenden los compuestos de azufre al hervir los tallos y las hojas de col o rábano blanco. Pero al hervirlo disminuye su sabor amargo y picante, y el siraegi adquiere una textura más tierna. La col china contiene gran cantidad de ácido glutámico libre, sustancia que le da un suculento sabor, mientras que el tallo tiene más ácido glutámico que el tubérculo. Los compuestos azufrados y el ácido glutámico suelen hallarse en las carnes rojas, al ser los que se encargan de dotarlas de ese “típico sabor a carne”. Dichas sustancias hacen que el siraegi combine armoniosamente con las proteínas animales. Además, los guisos con siraegi y pasta de soja (doenjang) o de ají (gochujang) saben a carne aunque no la lleven, y su sabor aumenta con caldo de anchoas secas o de otro tipo. Por ejemplo en Tongyeong, localidad de famosa cultura culinaria, hay una receta de sopa de siraegi en caldo de raspas de anguila. En cualquier caso, siraegi precisa un gusto adquirido. Dicen que para que los niños lleguen a disfrutar de un alimento nuevo deben probarlo de ocho a quince veces, y la sopa de siraegi se ajusta perfectamente a esta regla. No recuerdo cuándo fue la primera vez que tomé sopa de siraegi, pero durante mucho tiempo ni lo probé. Pero desde hace algún tiempo, no sé desde cuándo, me gusta y disfruto comiendo cualquier plato con este ingrediente, como siraegi sazonado con perilla, guiso de siraegi con pasta de soja o caldo de huesos con siraegi. En Corea, el día 15 del primer mes del año según el calendario lunar se celebra daeboreum, o “noche de la primera luna llena”, fiesta que en 2022 cayó el 15 de febrero. Tradicionalmente, en esa fecha se come ogokbap, arroz cocido con cinco granos diferentes, y varios tipos de namul o verduras cocidas en agua o sofritas y sazonadas con diversos condimentos. Los platos de namul que se comen en daeboreum se llaman genéricamente mungnamul, que significa namul preparado con ingredientes secos y almacenados en invierno, e incluyen helechos, pepinos, cáscaras de berenjena, calabacines, rábanos secos y siraegi. Algunos de los siraegi más famosos son de la cuenca de Haean, condado de Yanggu, provincia de Gangwon, entre 300 y 500 metros sobre el nivel del mar, donde la diferencia térmica diaria supera los 20º en invierno. Esta erosionada cuenca es conocida como “Punchbowl”, seudónimo que le otorgó un periodista estadounidense durante la Guerra de Corea. © Shutterstock Hong Seok-mo (1781-1857), un erudito de finales de la dinastía Joseon, escribió en su libro de 1849 -Dongguk sesigi (“Registro de costumbres estacionales en el país del este”)- que comer verduras secas el primer día de luna llena ayudaba a no sufrir calor en verano. Aunque es una afirmación sin base científica, las verduras secas son muy nutritivas. Al secarlas y hervirlas, la clorofila cambia de color de verde a amarillo verdoso un tanto marchito, aunque eso no afecta a sus propiedades nutritivas, pues el organismo humano no las absorbe. Si bien algunas vitaminas solubles como la B o la C se pierden al cocer un ingrediente, el siraegi preserva otras solubles en grasas o minerales tras la cocción. Según la Tabla de Nutrición de la Administración de Desarrollo Rural de Corea, 100 gramos de siraegi de tallos de rábano blanco contienen 4 gramos de proteínas, 9,8 gramos de carbohidratos, 0,3 gramos de grasa y 10,3 gramos de fibra dietética. Por tanto, solo dos platos con siraegi aportan más de la mitad de fibra diaria recomendada, 25 gramos. Aunque el efecto no dura hasta el verano, tomar siraegi con frecuencia en primavera puede ayudar a los que sufren de estreñimiento.   Siraegi hervido mucho tiempo y remojado en agua fría se usa en varios platos. Se mezcla con carne de res o cerdo finamente picada y otros condimentos, y luego se fríe en un plato especial para la primera luna llena del Año Nuevo Lunar. © Getty Images Korea Regalo del frío El siraegi que se consume actualmente no es como el del pasado. Antes, se usaban los tallos de rábano blanco que sobraban tras preparar kimchi, pero ahora hay una extensa variedad para obtener texturas y sabores precisos tras la cocción. Esta variedad se cultiva por separado y sus tallos se usan solo para elaborar siraegi. Este adquiere una textura más suave, y no requiere pelar los tallos antes de cocerlos. Además tiene más hojas y se planta dejando espacios entremedias. Cuando los tallos y las hojas crecen lo suficiente, se cortan para hacer siraegi, dejando en la tierra los tubérculos, que se recogen entre 45 y 60 días tras la siembra, aunque los más pequeños suelen quedarse en los campos. Los rábanos cultivados para hacer siraegi tienen un sabor ligeramente picante y son más blandos que los normales. Por tanto no son buenos para hacer kimchi, aunque se usan como ingrediente de dong-chimi (kimchi de rábano blanco con caldo) o mujang-ajji (escabeche de nabo). También pueden triturarse, secarse y tostarse para hacer té. Siraegi se cosecha y consume en todo Corea, pero la localidad más famosa por su producción es Yanggu, provincia de Gangwon. La cuenca Haean rodeada de altas montañas lleva el apodo de “Punchbowl”, pues así la llamaba un corresponsal estadounidense durante la guerra. Pero hoy día la gente asocia Yanggu “Punchbowl” más con siraegi que con las cruentas batallas de guerra, pues el de esa región es especialmente delicioso por el clima frío del lugar. En invierno, para evitar congelarse y resistir al frío, las verduras pierden humedad en hojas, tallos y raíces. En ese proceso, aumenta el azúcar y los aminoácidos libres, mientras que el picor disminuye al haber menos potenciadores del sabor en otoño e invierno, cuando la temperatura baja y hay menos sol. Por esa razón el kimchi preparado con col china y rábano cultivado en invierno sabe mejor, y por eso dicen que es un ingrediente nacido del frío, aunque ahora puede disfrutarse en cualquier época del año.   Siraegi puede ensalzar unos espaguetis aglio e olio, u otros platos de pasta. Una cucharada de aceite de perilla potencia el sabor salado, y los rábanos verdes secos en pequeños trozos aportan una textura crujiente. © blog.naver.com/catseyesung Textura tierna Una vez familiarizado con el peculiar sabor de siraegi, uno concluye que combina con todo y puede usarse en gran cantidad de platos, como namul, gachas, estofados y sopas de pasta de soja. Una deliciosa receta consiste en cocer arroz con siraegi cortado en tiras de dos o tres centímetros de largo y aderezado con aceite de perilla. Se sirve con salsa de soja con ají en polvo, ajo molido y cebolla verde picada. Con la moda de las dietas bajas en carbohidratos o las dietas cetogénicas, mucha gente considera poco saludables las dietas centradas en granos. Sin embargo, no es racional que la humanidad margine o infravalore esos alimentos después de haber construido su civilización con la ayuda de la agricultura y del cultivo de cereales. Diversas culturas coinciden en combinar alimentos de carbohidratos complejos, como arroz, trigo, patata o mandioca, con platos para acompañar. Pero sobran explicaciones. Basta probar arroz con siraegi, un plato coreano que enamora a quien lo come a cada cucharada, al saborear los trozos de siraegi entre los granos de arroz, por el contraste de textura que crean. El arroz blanco, que a muchos puede parecer soso y sin atractivo, con siraegi se convierte en un manjar. Y quien haya saboreado este simple pero suculento plato querrá protestar contra los injustos prejuicios de muchos sobre los granos. Otra exquisita propuesta es el estofado de caballa con siraegi y rábano blanco, dos ingredientes que en la naturaleza eran uno: el rábano y el siraegi elaborado con sus tallos. Es difícil que sepa mal. También está el estofado de cerdo con kimchi y siraegi, que es menos picante y salado que sin ese ingrediente. El siraegi tibio, aún en grandes cantidades, no complica la digestión, a diferencia de los vegetales crudos de las ensaladas. No solo los coreanos comen siraegi. Los italianos en Puglia también usan como ingredientes tallos y hojas de nabo, que saltean en aceite con orecchiette, un tipo de pasta con forma de oreja. Además, preparan pesto de rábano con tallos y hojas frescas molidas con queso parmesano, ajo, aceite de oliva y piñones. Siraegi, en una época considerado comida de pobres, ahora es un manjar que todos disfrutan. Hay claros motivos para no olvidar la historia de siraegi, aunque ahora sea posible disfrutarlo con sabor mejorado y texturas más suaves. Jeong Jae-hoonFarmacólogo, escritor culinario Shin Hye-woo Ilustradora

Mensaje sobre aislamiento y libertad

Tales of Two Koreas 2022 SPRING 558

Mensaje sobre aislamiento y libertad Mensaje sobre aislamiento y libertad Un pueblo aislado al sur de la Zona Desmilitarizada (DMZ) es remanente del acuerdo de armisticio de la Guerra de Corea de 1953. Dos galardonados artistas surcoreanos han reinterpretado este pueblo en su última colaboración. Su objetivo, según explican, era “reflexionar desde la ironía sobre las tensiones y conflictos institucionalizados que acosan a la historia humana en general”. La división de Corea es un tema a evitar por la mayoría de los artistas del país. Se considera demasiado obvio para mucha textura, o demasiado grande para ser encapsulado. Quienes inciden en el tema, a menudo deben soportar haber elegido un episodio demasiado familiar. Los artistas internacionales buscan pistas en sus cohortes coreanos, pero pocos se aproximan al tema desde tierras lejanas. Moon Kyung-won y Jeon Joon-ho persistieron, y audazmente presentaron “Noticias desde ninguna parte – Villa Libertad”, una exposición multifacética que recaló en el Museo Nacional de Arte Moderno y Contemporáneo (MMCA) de Seúl. Luego irá al Museo de Arte Contemporáneo del Siglo XXI en Kanazawa, Japón (del 3 de mayo al 11 de septiembre), después a Artangel, con sede en Londres y más tarde retornará a Seúl, al Centro Art Sonje, y valoran presentarla en Estados Unidos. Moon enseña pintura occidental en la Universidad de Mujeres Ewha en Seúl y Jeon practica su oficio en Yeongdo, zona costera de su Busan natal. Desde 2009 conforman un dúo poco común en la escena de las artes coreanas. Constantemente exploran el papel del arte ante problemas universales de la humanidad, como las contradicciones del capitalismo, las tragedias históricas o el cambio climático. Moon Kyung-won (izda) y Jeon Joon-ho posan con su proyecto colaborativo “News from Nowhere – Freedom Village”, en la sucursal de Seúl del Museo Nacional de Arte Moderno y Contemporáneo, para el “MMCA Hyundai Motor Serie 2021” (3 de sept. de 2021-20 de feb. de 2022). El dúo definió Freedom Village, el único asentamiento civil al sur de la Zona Desmilitarizada, como un lugar creado por la confrontación humana y el conflicto, símbolo del aislamiento que muchos sufren ante la pandemia. Mirar atrás El título es de la novela utópica homónima de William Morris (1834-1896), artista, diseñador y pionero socialista que lideró el movimiento británico ‘Arts and Crafts’. En la novela, el narrador se duerme y despierta en una sociedad agraria futura sin clases, ni sistemas de dinero o autoridad, ni propiedad privada, ni tribunales, ni prisiones. Mediante la novela, Morris lanzó críticas mordaces a los problemas sociales de su época. Moon y Jeon tomaron prestado no solo el título, sino también el estilo de la novela al diseccionar profundamente el presente con perspectiva de futuro. “Nuestra visión futurista no intenta diagnosticar el futuro, solo se esfuerza por cuestionar la agenda actual”, explican. “News from Nowhere” fue estrenada en 2012 en Documenta, una exposición de arte contemporáneo que cada cinco años se celebra en Kassel, Alemania, bajo el subtítulo de “El fin del mundo”, por la que obtuvieron el premio Artista del Año 2012 de la MMCA y el Premio Noon en la 9ª Bienal de Gwangju, el mismo año. Los años siguientes, con aportes de otros artistas, el proyecto adoptó varios formatos como videoarte, instalaciones, fotografías de archivo y publicaciones bajo diversos subtítulos, y se expuso en las Galerías Sullivan del Instituto de Arte de Chicago en Estados Unidos (2013); en el Museo de Arte Contemporáneo Migros en Zürich, Suiza (2015); y en la Tate Liverpool de Reino Unido (2018). El dúo también representó al Pabellón de Corea en la Bienal de Venecia de 2015, con una instalación cinematográfica multicanal titulada “Formas de doblar el espacio y volar”. “News from Nowhere” nunca logró tanta escala en Corea hasta que los artistas fueron elegidos para MMCA Hyundai Motor Series 2021. Pero desde 2014, Hyundai Motor ha patrocinado anualmente una exposición individual de un destacado artista coreano en la MMCA, siendo la previa una de Yang Haegue, artista de instalaciones de renombre internacional. En cuanto a por qué eligieron reinterpretar la división de Corea mediante un asentamiento civil único en la DMZ, Jeon explica: “Este proyecto refleja la identidad, la historia y los apremiantes problemas de las regiones locales en cada país y ciudad. Pensamos largo y tendido sobre qué hacer sobre Corea. Queríamos romper el cliché de nación dividida, al ser una especie de deber que todo artista coreano tiene que cumplir. Así que decidimos no reflejar solo la situación política en Corea, sino crear una experiencia inmersiva para ayudar a los visitantes a repensar sobre la historia universal de la humanidad”. “News from Nowhere – Freedom Village” gira en torno a enormes pantallas consecutivas con diferentes videos. Ayudan a sumergir a los espectadores en el arte de la instalación con luces, sonidos e imágenes en las pantallas, que conectan con el espacio de exhibición. En la pantalla “A”, un hombre que anhela la libertad (interpretado por el actor Park Jeon-min), deambula por las montañas en busca de plantas silvestres para estudiar. © CJY Art Studio Subproducto del conflicto “Noticias de ninguna parte – Villa Libertad” alude a Daeseong-dong, el único asentamiento residencial civil en el lado sur de la DMZ, la franja de terreno altamente fortificado que atraviesa la península de Corea y separa el Norte del Sur. Fotograma de “News from Nowhere – Freedom Village” muestra a “A”, un botánico amateur que crea especímenes de plantas y nunca ha salido de su pueblo natal. Recolecta y estudia plantas. © MOON Kyungwon & JEON Joonho Con la esperanza de mostrar su existencia al mundo exterior, “A” lanza globos con sus especímenes de plantas y así establece comunicación con “B”, otro joven que vive en el futuro, en una pequeña instalación de alta tecnología. © MOON Kyungwon & JEON Joonho Todo en este pueblo es atípico. Su nombre no alude a una común interpretación topográfica o a una leyenda, y pese a formar parte de Corea del Sur, está controlado por el Comando de la ONU. Bajo el acuerdo de armisticio de la Guerra de Corea de 1953, ambos bandos reconocieron a Daesong-dong en el Sur y a Kijong-dong en el Norte como únicas zonas residenciales civiles de la DMZ. Posteriormente, ambos pueblos fueron rebautizados como “Pueblo de la Libertad” y “Pueblo de la Paz”, respectivamente. Pero esos benignos apodos son totalmente engañosos, pues se convirtieron vitriolos emblemas de la Guerra Fría. Actualmente, unas 200 personas viven en los 49 hogares de Villa Libertad, rodeadas por tropas fuertemente armadas y por alambres de púas ante la proximidad a Corea del Norte. Ambos artistas no describieron la aldea solo como subproducto de la coyuntura geopolítica de la península de Corea. Más bien, lo usaron como símbolo de un mundo forjado por la confrontación y el conflicto. “Al principio pensamos ubicar el proyecto en una zona urbana de identidad más definida, pero aceptamos Villa Libertad como palabra clave al ser un espacio nada realista para nosotros, que difumina la frontera entre la realidad y la ficción”, explica Moon. Jeon asiente y añade: “Quizás las últimas siete décadas, los residentes de este pueblo han vivido en una situación más penosa que con la pandemia actual. Ahora que la humanidad libra una batalla contra el COVID por más de dos años, el aislamiento de este pueblo parece ofrecer las claves para lograr un consenso universal y mirar atrás hacia nuestras propias vidas”. El resultado es un ejemplo de cómo estos artistas surcoreanos se aproximan a la DMZ, más allá del “camino fácil” de reiteradas nociones de división ideológica y conflicto. Bucle infinito La exposición fue un ambicioso proyecto con vídeos, instalaciones, archivos, fotos, una pintura gigante y una plataforma móvil con programas vinculados. La pieza central fueron dos vídeos de 15 minutos en pantallas gigantes en paralelo. En la primera pantalla, el actor Park Jeong-min interpretaba a “A”, un botánico aficionado de 32 años y nativo del pueblo que estudia las plantas autóctonas de la DMZ, pero que nunca ha salido de su lugar de nacimiento. Para dar a conocer su existencia al exterior, “A” lanza un globo con especímenes de plantas que ha recolectado y estudiado, junto con notas sobre su vida diaria. El globo aterriza cerca de “B”, un hombre de unos 20 años en la otra pantalla. “B”, interpretado por Jinyoung de la boyband GOT7, vive en el futuro. Ocupa una pequeña instalación de alta tecnología, y ocasionalmente vislumbra el exterior. Sorprendido y profundamente desconcertado, “B” examina el globo durante unos días antes de atreverse a ver su contenido. Desde entonces, recibe constantemente globos de “A” que le hacen salir de sus instalaciones. Así, el vínculo espiritual entre ambos jóvenes nunca culmina, como alegoría del ciclo infinito del tiempo. Además de los vídeos, también expusieron fotos de Villa Libertad, que el Archivo Nacional de Corea prestó con una condición: proteger el anonimato de las personas que aparecían en las fotos. “Oscurecimos sus rostros o superpusimos nuevas imágenes en los originales combinando distintas fotografías”, explica Moon. “A veces, pusimos máscaras faciales en los rostros de esas personas mediante técnicas de aerografía, algo que resultó en una especie de golpe maestro, un presagio de la actual situación de pandemia”. En la última sala de la exposición puede verse un enorme cuadro de un bosque cubierto de nieve donde “A” busca plantas. Moon trabajó más de seis meses en el lienzo, que mide 2,92 metros por 4,25 metros. Esta pieza hiperrealista al óleo es tan precisa y elaborada que casi podría confundirse con una foto. En tanto “Ágora móvil”, un espacio abierto fuera de la sala de exposiciones, resume simbólicamente el objetivo del proyecto. Esta estructura de acero recuerda unos contenedores ensamblados, y sirve como plataforma donde expertos de diversos ámbitos conversan, en recuerdo de los antiguos griegos bromeando en el ágora. Entre los ponentes de las charlas mensuales durante la exposición, figuran el arquitecto Yoo Hyun-joon, el ecologista Choe Jae-chun, el neurocientífico Jeong Jae-seung y el actor Park Jeong-min. Una cita de John Berger (1926-2017), crítico de arte, pintor y poeta británico, sirve de epílogo e invita a los visitantes a reflexionar al salir de la sala de exposiciones. Dice así: “A veces, un paisaje parece menos escenario para la vida de sus habitantes que la cortina tras la cual ocurren sus luchas, logros y accidentes. Para aquellos tras la cortina, los hitos ya no son solo geográficos, sino también biográficos y personales”. Es tanto una descripción indirecta de la tragedia que perdura en un pueblo aislado en “tierra de nadie”, como el denso mensaje del dúo de artistas a la comunidad global ante una furiosa pandemia. El aislamiento de Villa Libertad no es un mero recordatorio del pasado de Corea, sino que se repite a diario en todo el mundo actual, tal como recuerdan los artistas. “Ágora móvil”, conjunto de cubos de acero inoxidable fuera de la sala de exposiciones, se puede desmontar y volver a montar fácilmente. Durante la exposición sirvió como espacio de debate mensual entre expertos en arquitectura, ciencia, diseño y humanidades. “Paisaje”, pintura al óleo y acrílico de Moon Kyung-won, 292 x 425 cm, representa un lugar árido por donde “A” deambula. Recuerda una zona de Paju, provincia de Gyeonggi, contigua a la DMZ. El paisaje recuerda una imagen de Freedom Village ofrecida por los Archivos Nacionales de Corea. © CJY Art Studio Kim Mi-ri Reportera, The Chosun Ilbo Han Sang-mooFotógrafo

Viaje al reino de la contemplación

Image of Korea 2022 SPRING 558

Viaje al reino de la contemplación Viaje al reino de la contemplación   © Gian LA ENTRADA ES estrecha y el pasillo es largo. Una luz constante se filtra desde la oscuridad, con una intensidad inquebrantable. El tiempo se ralentiza. Desde la pared izquierda se filtra una luz brumosa. Algo vasto y firme yace en decúbito supino, una gran piedra o bloque de hielo. Gradualmente pierde la forma y se convierte en agua que se evapora lentamente. La niebla se transforma en otro mundo, pero brevemente, y reaparece una piedra. En nuestro camino más allá del videoarte de Jean-Julien Pous, somos bautizados por su visión del “Ciclo” del universo. Finalmente, la “Sala de la Contemplación Serena” llega ante nosotros y despierta los cinco sentidos. Cada poro de nuestro cuerpo se abre y expande nuestro espacio interior hasta el infinito. A medida que la conciencia y la calma se vuelven uno, el suelo asciende, poco a poco, imperceptible, y conduce a donde la luz y la oscuridad se cruzan en torno a dos seres místicos. Esta sala, inaugurada en noviembre de 2021, es una colaboración entre el arquitecto Choi Wook y un equipo de expertos en “historia de marca”, encargo del Museo Nacional de Corea. Muchos asocian el Louvre de París con la Mona Lisa y, del mismo modo, los visitantes del Museo Nacional de Corea seguramente pensarán primero en la Sala de Contemplación silenciosa y sus estatuas bodhisattva, pues rara vez se han exhibido juntas. Un milenio completo separa a la Mona Lisa de estas dos esculturas. Leonardo da Vinci pintó ese retrato de 77 x 53 cm a principios del siglo XVI. Las esculturas, de menos de un metro de altura, fueron realizadas a finales del siglo VI y principios del VII, como apogeo del arte budista del período Silla, y son catalogadas como Tesoros Nacionales No. 78 y No. 83 de Corea. Estas obras maestras comparten dos similitudes distintivas. A diferencia de otras imágenes budistas sentadas, de pie o reclinadas, flotan en algún lugar entre sentadas y de pie sobre una pequeña silla redonda, con el pie derecho sobre la rodilla izquierda. Levantan sus manos derechas, y sus dedos índice y medio rozan sus barbillas, en profunda reflexión. ¿Qué pensarían los Maitreya Bodhisattvas? Solo podemos especular, igual que con “El Pensador”, la icónica escultura de Auguste Rodin que data de unos 1.300 años después. Los budistas creen que estas figuras contemplan las cuatro fases de la vida: nacimiento, enfermedad, vejez y muerte. Sin embargo, al verlas en un museo de arte mucho tiempo después, hasta las imágenes budistas pueden librarse de las connotaciones religiosas. La verdadera contemplación exige entrega y encuentro a la vez. Quizá las sutiles sonrisas de estos dos pensativos bodhisatt- vas sean un guiño a la débil vibración que habita entre esa entrega y descubrimiento, una interiorización espaciotemporal amplia y profunda a la vez. Kim Hwa-youngCrítico literario; Miembro de la Academia Nacional de las Artes

¡Oppa, hablas más inglés!

Focus 2022 SPRING 591

¡Oppa, hablas más inglés! ¡Oppa, hablas más inglés! La última actualización del Oxford English Dictionary (OED), diccionario con mayor autoridad en idioma inglés, duplicó el número de palabras coreanas. Este nuevo récord refleja el increíble aumento del perfil cultural de Corea en las últimas décadas. La última actualización del Oxford English Dictionary acoge el doble de términos coreanos. Muestra la difusión global de la cultura coreana mediante superestrellas de K-pop, películas y series dramáticas galardonadas, tendencias de moda y comida sana. © Shutterstock HASTA LA SEGUNDA MITAD DE 2021, el Oxford English Dictionary incluía 24 palabras coreanas. Y de golpe, la mayor autoridad en lengua inglesa agregó 26 más, cifra sin precedentes de palabras de un idioma en un solo año. Con una de las nuevas incorporaciones, la Dra. Danica Salazar, editora de OED World English, describió esta lista como daebak (ganancia inesperada, premio mayor, algo fantástico y sorprendente). “Todos estamos en la cresta de la ola coreana, y esto se percibe no solo en cine, música o moda, sino también en el idioma, como demuestran algunas de las palabras y frases de origen coreano de última actualización del Oxford English Dictionary”, explica. De hecho, muchas de esas nuevas entradas son familiares para los seguidores de las exportaciones culturales de Corea. Forman parte del léxico de la ola coreana (Hallyu) durante más de quince años, filtrándose en conversaciones y textos en inglés. Gracias al conocimiento global y a la popularidad de la comida y el entretenimiento coreano, que no muestran signos de perder fuerza, más términos coreanos pueden ser incluidos en el OED. Aumento gradual Las ediciones y los suplementos regulares del OED han ampliado el perfil del inglés mucho más allá de su mestiza mezcla original de anglosajón, nórdico, francés normando, griego y latín. Actualmente, el diccionario contiene unas 600.000 palabras, pasadas y presentes, usadas por hablantes de inglés de todo el mundo. La primera edición del OED se completó 49 años después de iniciar el proyecto. La primera edición, impresa en doce volúmenes en 1928, comprendía unas 414.800 entradas y más de 1,8 millones ejemplos de gran variedad de fuentes, incluidas literatura, películas y canciones. Pero no había ni una sola entrada coreana. Las primeras entradas relacionadas con Corea llegaron en 1933: “coreano” y “coreanizar”. Luego, tras un lapso de 43 años, incluyeron seis entradas más en el suplemento de 1976: gisaeng (cantantes y bailarinas cortesanas); hangul (el alfabeto coreano); kimchi (ensalada coreana de repollo fermentado sazonado con varios condimentos); kono (juego tradicional coreano de estrategia); myon (unidad administrativa); y makkoli (vino de arroz tradicional coreano). En 1982 incluyeron siete entradas: sijo (música vocal clásica coreana o verso coreano de tres líneas); taekwondo (arte marcial coreana); won (unidad monetaria de Corea); yangban (clase dirigente tradicional); ri (unidad administrativa); onmun (lengua vernácula coreana, otro nombre del hangul); y ondol (sistema tradicional de calefacción radial). La segunda edición del OED, publicada en 1989, tenía quince palabras coreanas. Pasaron otros catorce años antes de agregar una nueva palabra coreana: hapkido (arte marcial moderna de defensa personal). Para entonces, el adjetivo ‘coreano’ se había acortado en ciertos contextos a “K” y combinado con otras palabras para formar sustantivos. El primer ejemplo fue “K-pop”, que salió en la revista Billboard en octubre de 1999, agregado a OED en 2016, mientras que “K-drama” apareció en 2002 en The Strait Times, un periódico de Singapur. El K-pop y el K-drama encabezaron la ola coreana, que aceleró el ritmo de las entradas coreanas en el OED al incluir bibimbap (arroz cubierto con verduras salteadas, carne y pasta de chile) en 2011; soju (un licor destilado) y webtoon (cómics digitales en plataformas en línea) en 2015; doenjang (pasta de soja fermentada), gochujang (pasta de chile rojo) y K-pop en 2016; chaebol (gran conglomerado empresarial familiar) en 2017; y juche (ideología política de Corea del Norte) en 2019. aegyo, n. and adj. A. n. Cuteness or charm, esp. of a sort considered characteristic of Korean popular culture. Also: behaviour regarded as cute, charming, or adorable. Cf. KAWAII n. B. adj. Characterized by ‘aegyo’, cute, charming, adorable. banchan, n. In Korean cookery: a small side dish of vegetables, etc., served along with rice as part of a typical Korean meal. bulgogi, n. In Korean cookery: a dish of thin slices of beef or pork which are marinated then grilled or stir-fried. chimaek, n. In South Korea and Korean-style restaurants: fried chicken served with beer. Popularized outside South Korea by the Korean television drama My Love from the Star (2014). daebak, n., int., and adj. A. n. Something lucrative or desirable, esp. when acquired or found by chance; a windfall, a jackpot. B. int. Expressing enthusiastic approval: ‘fantastic!’, ‘amazing!’ C. adj. As a general term of approval: excellent, fantastic, great fighting, int. Esp. in Korea and Korean contexts: expressing encouragement, incitement, or support: ‘Go on!’ ‘Go for it!’ hallyu, n. The increase in international interest in South Korea and its popular culture, esp. as represented by the global success of South Korean music, film, television, fashion, and food. Also: South Korean popular culture and entertainment itself. Frequently as a modifier, as inhallyu craze, hallyu fan, hallyu star, etc. Cf. K-, comb. form Forming nouns relating to South Korea and its (popular) culture, as K-beauty, K-culture, K-food, K-style, etc.Recorded earliest in K-POP n. See also K-DRAMA n. K-drama, n. A television series in the Korean language and produced in South Korea. Also: such series collectively. kimbap, n. A Korean dish consisting of cooked rice and other ingredients wrapped in a sheet of seaweed and cut into bite-sized slices. Konglish, n. and adj. A. n. A mixture of Korean and English, esp. an informal hybrid language spoken by Koreans, incorporating elements of Korean and English.In early use frequently depreciative. B. adj. Combining elements of Korean and English; of, relating to, or expressed in Konglish.In early use frequently depreciative. Korean wave, n. The rise of international interest in South Korea and its popular culture which took place in the late 20th and 21st centuries, esp. as represented by the global success of Korean music, film, television, fashion, and food ;= HALLYU n.; Cf. K- comb. form. manhwa, n. A Korean genre of cartoons and comic books, often influenced by Japanese manga. Also: a cartoon or comic book in this genre. Cf. MANGA n.2Occasionally also applied to animated film. mukbang, n. A video, esp. one that is livestreamed, that features a person eating a large quantity of food and talking to the audience. Also: such videos collectively or as a phenomenon. noona, n. In Korean-speaking contexts: a boy’s or man’s elder sister. Also as a respectful form of address or term of endearment, and in extended use with reference to an older female friend. oppa, n. 1.In Korean-speaking contexts: a girl’s or woman’s elder brother. Also as a respectful form of address or term of endearment, and in extended use with reference to an older male friend or boyfriend. 2.An attractive South Korean man, esp. a famous or popular actor or singer. samgyeopsal, n. A Korean dish of thinly sliced pork belly, usually served raw to be cooked by the diner on a tabletop grill. skinship, n. Esp. in Japanese and Korean contexts: touching or close physical contact between parent and child or (esp. in later use) between lovers or friends, used to express affection or strengthen an emotional bond. trot, n. A genre of Korean popular music characterized by repetitive rhythms and emotional lyrics, combining a traditional Korean singing style with influences from Japanese, European, and American popular music. Also (and in earliest use) as a modifier,as in trot music, trot song, etc.This genre of music originated in the early 1900s during the Japanese occupation of Korea. unni, n. In Korean-speaking contexts: a girl’s or woman’s elder sister. Also as a respectful form of address or term of endearment, and in extended use with reference to an older female friend or an admired actress or singer. Nuevas entradas La última actualización del OED fue en septiembre de 2021. Además de daebak, incluyó apropiadamente Hallyu, K-drama, korean wave (ola coreana) y K-, fuente de nuevas incorporaciones. Del mundo del K-pop llegaron palabras familiares para sus legiones de seguidores en todo el mundo: oppa, unni y noona, términos afectivos usados por los seguidores para dirigirse a los grupos de ídolos; y aegyo (ternura o encanto), aspecto que los seguidores esperan de los ídolos de K-pop. También agregaron la palabra trot, antiguo género de música popular coreana que ha resurgido los últimos años. De los K-dramas llegó hanbok (traje tradicional de Corea) y atuendo estándar en guiones de época; chimaek (pollo frito servido con cerveza), como opción favorita de citas y menús de entrega a domicilio; y “PC bang” (salón de juegos de ordenador). Asimismo, manhwa (género coreano de dibujos animados y cómics) también se agregó como entrada aparte de “webtoon”, como inclusión de 2015. Hoy día, el manhwa es base de muchos guiones de K-drama. La gastronomía coreana también ha llamado la atención del OED. Además del término chimaek, las nuevas entradas incluyen banchan (platillos acompañantes), dongchimi (un tipo de kimchi), japchae (fideos de soja con verduras salteadas), kimbap (arroz enrollado con algas secas), galbi (costillas de ternera marinada), bulgogi (tiras finas de carne de ternera o cerdo marinadas) y samgyeopsal (panceta de cerdo en corte fino), que los comensales cocinan en una parrilla de mesa. Estos platos aparecen regularmente en escenas de comidas de los K-dramas, despertando el apetito de los espectadores. Mientras, las escenas de los K-dramas con luchadores consumados invariablemente incluyen golpes de tang soo do, similar al kárate. Este arte marcial, basado en saltos y patadas giratorias, se ha unido al taekwondo en el OED. Curiosamente, las palabras “fighting” (una interjección que expresa aliento o apoyo) y “skinship” (contacto físico cercano), menospreciadas como “Konglish” (mezcla de coreano e inglés), también figuran como nuevas incorporaciones, al igual que “Konglish”. Otra inclusión curiosa fue mukbang (género de vídeos que muestran a personas comiendo compulsivamente en las redes sociales). Mukbang y chimaek se consideran argot y ni las recogen los diccionarios coreanos, pero figuran enOED. Lexicografia exacta La publicación del OED comenzó por entregas en 1884. El lapso de tiempo de 61 años entre la primera edición y la segunda edición no podrá repetirse con la tercera edición. La compilación actual comenzó en el año 2000 y llegará en formato digital y no en múltiples volúmenes como las ediciones anteriores. Aún así, quedan varios años para su compleción por los procesos del OED. A diferencia de los otros diccionarios, el OED es una publicación académica. No solo contiene el significado actual de las palabras, sino también su historia, que se rastrea a través de gran variedad de fuentes como libros, publicaciones periódicas, películas, canciones y libros de cocina. OED incluye información lingüística en varios niveles en todas las entradas, como el origen de cada palabra, y las referencias para explicar los cientos de miles de entradas suman millones de citas. Fui uno de los consultores en coreano de las palabras recién agregadas, junto con el profesor Jieun Kiaer de la Universidad de Oxford. La Dra. Salazar me envió un PDF con dos tablas de palabras de origen coreano para ser incluidas en la nueva actualización del OED. Una era una lista de nuevas entradas y preguntas, y la otra una lista de entradas existentes para revisar y dudas relacionadas. La etimóloga Katrin Thier me envió otro PDF con preguntas sobre el origen de esas palabras. Determinar la etimología de una palabra extranjera con materiales en inglés sin saber dicho idioma es difícil y arriesgado, pero requiere trabajar con un lingüista nativo, pues todos los términos de OED tienen descripción de origen. Esa información la busca el OED con un etimólogo, y un hablante nativo la comprueba. También pidieron asesoramiento sobre las doce entradas existentes, por ejemplo sobre la división de sílabas en gisaeng o la etimología de kimchi, ambas incluidas en 1976. Mayormente preguntaban sobre la estructura de las palabras, sobre los segmentos semánticos y su origen, por ejemlo, si el ban de banchan y el bap en kimbap guardan relación. También me pidieron revisar el análisis de las nuevas entradas, su uso en coreano y posibles diferencias entre Corea del Sur y Corea del Norte. Algunas preguntas eran interesantes, como si “noona” se usa para referirse a una novia y “oppa” para un novio. Durante mi investigación descubrí aspectos interesantes que desconocía, como sobre la entrada “PC bang”. El OED quería saber si esos establecimientos vendían comida. Personalmente, pensaba que un “PC bang” solo vendía aperitivos como fideos instantáneos, pero para mi sorpresa descubrí que ahora ofrecen tal variedad que ha surgido un nuevo término compuesto: “PCtaurant” (PC + restaurant).   dongchimi, n. In Korean cuisine: a type of kimchi made with radish and typically also containing napa cabbage, spring onions, green chilli, and pear, traditionally eaten during winter. Cf. KIMCHI n.     galbi, n. In Korean cookery: a dish of beef short ribs, usually marinated in soy sauce, garlic, and sugar, and sometimes cooked on a grill at the table.     hanbok, n. A traditional Korean costume consisting of a long-sleeved jacket or blouse and a long, high-waisted skirt for women or loose-fitting trousers for men, typically worn on formal or ceremonial occasions. © MBC     japchae, n. A Korean dish consisting of cellophane noodles made from sweet potato starch, stir-fried with vegetables and other ingredients, and typically seasoned with soy sauce and sesame oil. Cf. cellophane noodle n.     PC bang, n. In South Korea: an establishment with multiple computer terminals providing access to the internet for a fee, usually for gaming.     tang soo do, n. A Korean martial art using the hands and feet to deliver and block blows, similar to karate.   Criterios de inclusión Mientras trabajaba me asaltaron varias dudas. ¿Por qué antes el OED tenía tan pocas palabras coreanas? ¿O por qué la última actualización agrega más términos que todas las anteriores? ¿Quién decide qué palabras considerar para su inclusión y cuál es el proceso de selección? ¿Qué relevancia tiene incluir tantas palabras de origen coreano a la vez?, o… ¿Qué pasará en el futuro? La escasa presencia del coreano en el OED puede atribuirse a la débil presencia de la cultura coreana en el mundo de habla inglesa y a la escasez de palabras de origen coreano en publicaciones en inglés, y quizá a una cierta subrepresentación. Para que una palabra sea inscrita en el OED, primero debe captar la atención de los editores, mostrar un uso consistente en textos en inglés durante un cierto tiempo y usarse en el contexto para el que fue destinada. ¿Cuál será el escenario de futuro? La reciente inclusión de 26 palabras de origen coreano es solo el comienzo. Estos términos se han escuchado constantemente fuera de Corea durante al menos quince o veinte años, y al momento de entrar en el OED, la cultura pop coreana goza de gran popularidad global. Los contenidos coreanos llegan a mucha más audiencia gracias a las plataformas globales, como es el caso de la exitosa serie de Netflix “El juego del calamar”, dando a los espectadores internacionales la oportunidad de absorber más palabras coreanas que nunca. Eso indica que el idioma coreano solo puede expandirse aún más. Shin Ji-young Profesora, Dpto. de Lengua y Literatura Coreana, Korea University

Arenque, un regalo del mar invernal

Essential Ingredients 2021 WINTER 838

Arenque, un regalo del mar invernal Arenque, un regalo del mar invernal Durante mucho tiempo el arenque ha sido un ingrediente básico en todo el mundo. En Corea, la forma más común de comerlo es gwamegi , arenque desecado y curado al aire con algas kelp frescas, hojas de algas secas (kim ), ajo en rodajas y otras verduras. Pero la gastronomía coreana tiene otras formas de preparar el arenque, manjar de invierno por la textura y el abundante sabor de sus ricos componentes grasos. El arenque es conocido en todo el mundo. Estos delgados peces de espalda azul y color blanco plateado desde el centro hasta el vientre, viven en cardúmenes de zonas costeras frías, con temperaturas de entre 2ºC y 10ºC y a menos de 150 metros de profundidad. Las capturas de arenque en aguas coreanas son muy irregulares, pero este invierno son buenas. “Abadejo par a cantidad, arenque par a calidad” es un dicho popular entre los coreanos desde tiempos antiguos. Indica que de los tres pescados más frecuentes en la mesa coreana, bacalao, abadejo y arenque, los coreanos consideran este último como el más delicioso. El nombre coreano del arenque es cheongeo , que literalmente significa “pescado azul”, aunque en cada zona tiene diferentes especies, que se agrupan en grandes cardúmenes. Por ejemplo, el arenque del Atlántico Norte (Clupea harengus) es el que más se consume en Europa septentrional, mientras que el arenque del Pacífico (Clupea pallasii) se captura en las costas del Nordeste Asiático y América del Norte. El pescado blanco como el bacalao o el abadejo es bajo en grasa, pero el arenque contiene un 20% del valor diario de grasas necesarias. Como pez de agua fría, desova de invierno a primavera y engorda a finales del otoño. Es rico en aminoácidos libres, como glicina y alanina, que dotan a su carne de un sabor dulce. El atlas de peces más antiguo de Corea, ‘Uhae Ieobo (Registro de peces raros en el mar de Jinhae)’, escrito en 1803 por Kim Ryeo (1766-1821), describe el sabor del arenque como “dulce y suave, y delicioso asado a la parrilla”. El cocinero y escritor Park Chan-il también alude igual al sabor del arenque en su libro ‘La mitad de los recuerdos son sabor’ de 2012, donde describe nítidamente el arenque a la parrilla que comió con un amigo en la playa de Sokcho, en la costa este de Corea: “Ese día con fuerte viento invernal, el arenque a la brasa me supo dulce y suave”. RECETAS El arenque se prepara de diversas formas. En la costa este, su zona más prolífica en Corea, se come crudo o mezclado con salsa picante a base de gochujang(pasta de ají) y verduras. A veces su carne cocida en agua hirviendo se pulveriza, se pasa por un tamiz y se mezcla con arroz para preparar una especie de papilla, o bien se fríe con harina y huevo en rodajas que luego se añaden a una sopa con doenjang (pasta de soja fermentada), como un estofado. En la región costera al sureste de Corea, en la provincia de Gyeongsang, también es popular la sopa de arenque, y varios documentos históricos describen cómo en Jeolla, al suroeste, cocinaban abundantes cantidades de arenque al vapor en una cazuela grande, para luego comerlos con gochujang. Sin embargo, la opinión general es que el arenque sabe mejor a la parrilla. Con sal gruesa y asado hasta que se dore, su carne queda suave, dulce y sabrosa. El cocinero Park Chan-il explica: “Los arenques contienen ricos componentes grasos y al ponerlos a la parrilla se cocinan en su propio aceite, y quedan increíblemente deliciosos”. Los peces de agua salada contienen óxido de trimetilamina (TMAO), un compuesto de nitrógeno no protéico que ayuda a mantener el equilibrio entre la salinidad del mar y los niveles de sal de su organismo. Cuando los microorganismos lo descomponen empieza a percibirse ese típico mal olor a pescado. El arenque, cuyos aceites aumentan en invierno, contiene gran cantidad de ácidos grasos polihídricos, y por eso se enrancia con facilidad. Por eso también su olor es más potente, pero disminuye al añadir doenjang (pasta de soja fermentada) a la cocción, o en caso de tomarlo asado, untándola sobre la superficie del pescado antes de cocinarlo, pues las sustancias olorosas y las proteínas de dicha pasta, evitan la volatilización de los componentes causa del mal olor. Pero desde la década de 1990 esa diversidad de recetas se perdió. De hecho, el 27 de enero de 1996 el diario Dong-A Ilbo publicó un reportaje que decía: “estos días es difícil ver platos autóctonos de la región de Gyeonggi como estofado de arenque, arenque en salsa de soja, salmuera de arenque o gachas de arenque”. Entre otras cosas, las recetas de arenque disminuyeron pues los cambios en los movimientos migratorios de esos peces dificultaron una pesca estable. Al nadar en grandes cardúmenes siguiendo el f lujo de las corrientes frías, algunas épocas el arenque era la especie más capturada, mientras que otras apenas había durante toda una década. El libro ‘Jingbirock (Una crónica de penitencia y advertencia’, de Ryu Seong-ryong (1542-1607) sobre las invasiones japonesas de fines del siglo XVI, recoge un misterioso suceso justo previo a la batalla: “peces normalmente hallados en el Mar del Este fueron capturados en el Mar del Oeste y luego llegaron hasta el río Han, mientras que los arenques, que se pescaban en Haeju (actualmente territorio norcoreano), desaparecieron de esa zona para reaparecer en el mar frente a Liadong (China), siendo referidos por la gente de allí como xinyu o ‘pez nuevo’”. El libro enciclopédico ‘Jibong Yuseol (Discursos tópicos de Jibong)’, escrito en 1614 por Yi Sugwang (1563-1629), confirma esa premisa al explicar que los arenques, que siempre abundaban en primavera en la cota suroccidental, solo pudieron capturarse durante cuarenta años. Pero en ‘Nanjung Ilgi(Diario de guerra)’ el almirante Yi Sun-sin (1545-1598) confirma que pescaban arenques, que intercambiaban por provisiones y alimentos para sus soldados. Más tarde, el pensador partidario del movimiento Silhak Yi Ik (1681-1764) cita a Ryu Seongryong en ‘Seongho Saseol(Miscelánea de explicaciones sobre Seongho)’, para hablar de la situación posterior. Alegó que cuando Ryu escribió ‘Jingbirock ’ solo era posible hallar arenques en las costas de Haeju, provincia de Hwanghae, mientras que en sus tiempos podían capturarse en todos los mares de Joseon. Detalla que pescaban arenques “en la provincia de Hamgyong cada otoño” y que “en primavera esos peces migraban a Jeolla y a Chungcheong, más al sur, mientras que entre primavera y verano moraban las costas de Hwanghae, aunque en su tránsito al oeste, se volvían comunes y su tamaño mermaba, y no había quien no tuviera arenques sobre la mesa”. El arenque desecado con fría brisa marina o gwamegi es un manjar de invierno de textura masticable, sabroso y aceitoso. En trozos pequeños, el arenque seco se come envuelto en algas normales o secas con rodajas de ajo, chile y tallos de ajo. © Getty Images Korea En Yeongdeok, Gyeongsang del Norte, y otras aldeas costeras del Mar del Este, el invierno es temporada de secar arenques. Una vez descabezado, se congela y descongela repetidamente con la brisa fría del mar hasta obtener un sabroso gwamegi , sin fuerte olor a pescado. © Jeon Jae-ho DESECACIÓN Yi Ik supuso que la inestabilidad cuanto a volumen y zonas de captura se debía a que los arenques migraban en función de la temperatura y del entorno marino. Esta hipótesis fue planteada hace dos siglos y medio pero acertó, pues un análisis sobre producción de arenques en los mares alrededor de la península coreana entre 1970 y 2019 del Instituto Nacional de Ciencias Pesqueras afirma que las capturas aumentaron en el Mar del Este a medida que subió la temperatura del agua, mientras que las del Mar del Oeste disminuían al calentarse el agua. Según ese estudio, la pesca del arenque ha sido muy inestable durante los últimos 50 años, pues las 5.000 toneladas que solían darse hasta inicios de los años setenta, apenas quedaron en 1.000 a mitad de esa misma década. Posteriormente, aumentó hasta un máximo de 20.000 toneladas en 1999, aunque tres años después, en 2002, cayó en picado hasta las 2.000 toneladas. Pero a mediados de la década de 2000, las capturas aumentaron nuevamente y en 2008 se logró una producción de 45.000 toneladas de arenques. Esta abundancia prevaleció en 2009 y el 20 de diciembre de ese año, la emisora pública KBS emitió un reportaje sobre el retorno de los arenques, confirmando que el arenque, un pez de agua fría, no solo se capturaba en la costa este, sino también en las aguas cálidas al sureste y al sur de Corea, llevando a reanudar la producción de gwamegi en Yeongdeok, provincia de Gyeongsang del Norte. Aunque originalmente el término gwamegi se refiere al arenque desecado, al disminuir las capturas de dicha especie desde la década de 1960, empezó a usarse también la paparda (kkongchi en coreano) en las zonas costeras de la provincia de Gyeongsang del Norte. En una columna para el diario Dong-A Ilbo, edición del 9 de mayo de 1939, el ictiólogo Jeong Mun-gi (1898-1995) escribió al respecto: “en la provincia de Gyeongsang del Norte, una región prolífica en arenques, llaman gwamigi a los arenques desecados, que son un producto local muy importante”. En la actualidad, gwamegi se toma generalmente acompañado de verduras como repollo o algas marinas. Sin embargo, en el pasado era más común comerlo asado a la parrilla o en sopa preparada con ajenjo. Se ignora dónde surgió la palabra gwamegi , pero el libro ‘Jeoneo Ji (Libro sobre caza y pesca)’ escrito por Seo Yu-gu (1764-1845), partidario del Silhak en las postrimerías de los tiempos de Joseon, da alguna pista al explicar cómo ataban los arenques enteros con una cuerda de paja y los colgaban al sol para curarlos, hasta que se secaran. En su libro Seo explica que los arenques tienen ojos transparentes, y eso permite pasar una cuerda de paja para atarlos, y destaca que se usa el término gwanmok, que significa “ojos penetrantes”, para referirse a ese alimento. Y hay quienes sostienen que el nombre de gwamegi deriva de esa palabra. Aunque curar arenques enteros no es el método más común, se mantiene hasta el día de hoy. Por lo general, para desecar los peces se cortan por la mitad y se despojan de entrañas y espinas, antes de exponerlos a la brisa del mar. Pero curar arenques precisa más tiempo que desecar papardas, pues son más grandes y grasos. Por ejemplo, si secar una paparda precisa medio mes, curar un arenque requiere de un mes entero. En cambio, a mayor tiempo de desecación, más sabroso será el resultado. Además, los arenques curados enteros en pleno invierno también conservan sus huevas, convirtiéndolos en un manjar sin parangón. A la parrilla, el arenque aceitoso es suave y se derrite en la boca, y su sabor se amplifica. Pero tiene muchas espinas y por tanto es difícil de comer. Basta descamar el arenque limpio, darle unos cortes y añadir sal. Luego el pescado se asa hasta que la carne quede amarillenta y con sabor dulce y salado. © Shutterstock EL RETORNO DE LOS ARENQUES ¡El arenque ha vuelto! La captura es abundante este año y ante el aumento de la producción, en la localidad de Samcheok, provincia de Gangwon, las autoridades locales promueven nuevas y más variadas recetas para fomentar el consumo de ese pescado. Respecto a la buena captura, el Instituto Nacional de Ciencias Pesqueras explica que se observa desde la década del 2000, y principalmente obedece a la subida de la temperatura de las aguas del Mar del Este. No obstante, los investigadores advierten de las consecuencias de la pesca indiscriminada, en base a antecedentes como la drástica caída de producción que tuvo lugar en el Atlántico Norte, e instando a prohibir la captura de arenques jóvenes. Todavía se sabe poco sobre cómo migran los arenques. Por ahora los motivos se desconocen, pero invita a guardar prudencia en la captura del arenque, y también a presentar mayor humildad ante la naturaleza. Jeong Jae-hoon Farmacólogo, escritor culinario Park So-jung Ilustradora

People

Mi espacio, nuestro espacio

Lifestyle 2022 SPRING 575

Mi espacio, nuestro espacio Para un número creciente de coreanos, salir de casa para ir a trabajar a una oficina tradicional ya no es la rutina diaria. A cualquier hora, muchos se dirigen a espacios de coworking, donde comparten lugar con otros a los que ni siquiera conocen. Una pandemia global, la era digital y la búsqueda de rentabilidad, han impulsado estos espacios compartidos. “El año pasado cada día me desplazaba hasta otra zona de Seúl para trabajar, pero decidí alquilar un espacio compartido en este edificio nuevo porque está más cerca de casa”. “Es realmente conveniente porque está a solo un minuto a pie de la estación y podemos usar una sala de seminarios y un salón”. “Fue bueno mudarnos aquí porque tenemos un ambiente de trabajo como de una gran empresa.”A juzgar por los comentarios que llegan a las comunidades coreanas en línea, el uso de espacios de coworking (ubicados fuera de las oficinas tradicionales) tiene una abrumadora aceptación. Algo que empezó y cobró fuerza antes del COVID, aparentemente ha llegado a un punto de no retorno para muchas empresas y oficinistas.Se considera coworking el uso de espacios de trabajo y oficinas compartidas, distintos de los espacios de trabajo abiertos que cualquiera puede usar. Suelen tener salas de reuniones, una sala de estar y pequeñas cocinas. Una oficina compartida suele implicar que una empresa con oficinas libres alquila esos espacios a otras empresas o colabora con un gestor de coworking para hallar inquilinos. El coworking logró popularidad tras la recesión mundial de 2008-2009 con el concepto de economía compartida de bienes y servicios, que luego cambió para permitir que personas, grupos pequeños y nuevas empresas usaran espacios de oficina vacantes por una fracción de lo que les costaría un espacio exclusivo. Hoy existe una feroz competencia entre gestores de espacios de trabajo compartidos. Alquilan pisos en edificios de gran altura, dividen los espacios y “tientan” mucho a los inquilinos con descuentos especiales o entornos de trabajo premium. Muchos no necesitan una oficina permanente, pues son nómadas digitales, consultores, autónomos o emprendedores independientes. Quizá no desean trabajar desde casa a diario o simplemente se sienten más productivos en un entorno profesional. Un espacio de trabajo compartido brinda la oportunidad de establecer contactos, relaciones comerciales y sinergias. La mayoría de las oficinas compartidas tienen salas cerradas y mesas no asignadas, como zona de enfoque, comodidad, creatividad o actualización. Ofrecen un ambiente acogedor, como un café pero sin bullicio. Al no haber ruido ni distracciones, fomentan la concentración.© FASTFIVE FIVESPOT Hapjeong Competir por un espacioEn Corea, el coworking creció rápidamente desde 2015 impulsado por FastFive, el primer gestor de espacios de coworking de Corea, empresa fundada en dicho año, y Spark Plus, otro promotor nacional establecido en 2016. Además, WeWork, empresa de espacios de coworking de EE. UU., abrió su primera sucursal en Corea en 2016.Con mayor atención pública, el volumen de espacios de trabajo compartidos en Seúl pasó de solo 20 en 2010 a más de 100 en 2016, y a 220 en julio de 2019. Barrios comerciales como Gangnam vivieron dicho auge. Las corporaciones que se mudaban de esos distritos a los suburbios creaban una tentadora oferta de espacios junto a centros de transporte urbano. De hecho, las propias corporaciones pueden dejar del todo sus oficinas y optar por un espacio compartido menos costoso. El volumen de espacios compartidos en la capital pasó de 50.000 metros cuadrados a la friolera de 600.000 en dicho período, según el instituto de KB Financial Group. El sitio web de FastFive poseía 38 sucursales en todo el país en diciembre de 2021 y un total de 13.290 empresas, desde nuevas hasta conglomerados, usan sus espacios de coworking. La compañía confía en que casi el 90% de sus clientes renueve contrato. Un espacio en una oficina compartida puede alquilarse mensualmente. El trámite es tan simple que los clientes pueden usar su espacio de inmediato. Y cuando vence el contrato, la renovación es sencilla y ajustada a sus necesidades.© FASTFIVE Sinsa Precio bajo a diarioDe lejos, el principal motivo de los usuarios es lo asequible que resulta compartir espacio de trabajo u oficina. Especialmente beneficia a pequeñas y nuevas empresas, que ahorran en comprar muebles y equipos de oficina. Y si se les queda pequeño, pueden cambiar fácilmente. Naturalmente, los gestores de espacios de coworking enfatizan el ahorro de costes. En su web, FastFive intenta captar potenciales clientes al afirmar: “Le garantizamos que puede reducir costes de inversión inicial y gastos fijos. Y hasta una empresa pequeña puede tener una oficina en un edificio alto junto al metro”.Tener flexibilidad en espacios o en plazos de arrendamiento también influye en la popularidad del coworking. Los contratos se basan en un mínimo mensual que permite mudarse fácilmente a un espacio mayor o menor, sin atarse a contratos a largo plazo o grandes depósitos de alquiler.Los usuarios de coworking suelen tener acceso 24 horas a su espacio, otra ventaja importante para las empresas con horarios flexibles. Algunos empleados que trabajan desde casa o en remoto pueden ser menos productivos en la mesa de su cocina, pero un espacio de coworking les da oportunidad de prosperar. Varios factores determinan el precio del alquiler, tales como el número de usuarios o mesas, o si tiene ventana, pero normalmente el precio incluye enseres básicos de oficina como impresora, café y refrigerios.© WEWORK KOREA Perspectiva La pandemia del coronavirus promovió los espacios de coworking en todo el mundo y Corea no es una excepción. Cuesta imaginar que el entorno laboral vuelva a los niveles pre-pandemia, con legiones de oficinistas yendo y viniendo del trabajo a horas fijas. Cada vez más empresas optan por horarios flexibles para ayudar a los padres que trabajan, y también para aprovechar las franjas horarias en que los empleados son más productivos.Sin duda, Internet ha transformado el mundo de los negocios de forma espectacular. Hoy en día algo de capital, una gran idea y acceso a Internet bastan para arrancar una empresa unipersonal o una start-up con un pequeño grupo de socios. El coworking evita a estas empresas tener que buscar un espacio asequible y el coste de establecerse, y las ya establecidas también pueden aprovecharse del nuevo paradigma. Una empresa de marketing, por ejemplo, no necesita a todo el equipo en mesas fijas. Pueden trabajar desde casa y reunirse en un espacio de trabajo, permitiendo reducir su escala mientras aumenta beneficios.Irónicamente, el modelo de negocio de los gestores de espacios de coworking es menos seguro, al estar sujetos a las mismas condiciones que ayudan a evitar a sus clientes. Deben llenar el espacio que arrendaron mediante contratos a largo plazo o que directamente compraron. Pero la feroz competencia del mercado mantiene bajos los precios de alquiler y los contratos a corto plazo, eso implica que sus ingresos mensuales pueden variar mucho. En cambio, han de invertir más en servicios y ofrecer más beneficios para evitar la fuga de usuarios y atraer a nuevos clientes. Los gestores de estos espacios buscan la fórmula ideal para su negocio. ¿Deben promover una máxima ocupación diaria renunciando a escritorios reservados, o mejor ofrecer un espacio común totalmente amueblado que promueva la colaboración en pequeños grupos?

Argumentos mejorados con diseño escénico

Interview 2022 SPRING 575

Argumentos mejorados con diseño escénico En “Squid Game”, el gran éxito de Netflix, la brutalidad por sobrevivir a toda costa es más visceral por ese telón de fondo digno de un cuento para niños. Hablamos con la directora de arte Chae Kyoung-sun, la mente tras el diseño escénico, en un estudio submarino en Goyang, provincia de Gyeonggi. “Squid Game” fue el programa de Netflix más visto durante 46 días. Tras su debut en septiembre captó la audiencia de 142 millones de hogares. Abundan las teorías sobre su enorme popularidad a nivel mundial en dicha plataforma de streaming. Pero sin duda su espectacular y refrescante escenografía, a veces hasta surrealista, jugó un papel importante.A diferencia de muchas películas y programas de televisión, los decorados de “Squid Game” no hacían hincapié en el realismo, sino en una mezcla de realidad y fantasía con una paleta atrevida y limitada. Demostraron cómo el diseño puede complementar a la perfección una historia y unos personajes. La directora de arte Chae Kyoung-sun se especializó en diseño escénico en el Departamento de Teatro y Cine de la Universidad Sangmyung, y se estrenó en 2010 con “Come, Closer”, una película sobre cinco parejas, dirigida por Kim Jong-kwan. “Silenced”, del director Hwang Dong-hyuk, llegó al año siguiente, y luego trabajó en otras dos películas de Hwang: “Miss Granny” (2014) y “The Fortress” (2017). “Squid Game” fue la primera serie original que contó con Chae y con Hwang. Otros de sus proyectos cinematográficos incluyen “Hwayi: A Monster Boy” (2013) del director Jang Joon-hwan, “The Royal Tailor” (2014) del director Lee Won-suk y “EXIT” (2019) del director Lee Sang-geun. En cada producción, se le atribuye el mérito de crear exactamente el ambiente necesario para cada narrativa. La directora de arte Chae Kyoung-sun posa en el escenario acuático de “Moving”, su próximo proyecto y serie original de Disney Plus, en Goyang, provincia de Gyeonggi. Como directora de arte de “Squid Game”, su popularidad se disparó cuando la serie de Netflix logró un éxito internacional. Dice sentirse afortunada por el apoyo financiero y la libertad creativa que tuvo. “Squid Game” se aleja de otras obras del director Hwang Dong-hyuk. ¿Cuál era el reto?Como no estábamos creando espacios estrictamente realistas, necesitaba que el diseño escénico lograra polarizar al público. Pensé que habría reacciones negativas bastante fuertes e intenté prepararme, pero por suerte muchos reaccionaron positivamente. No es frecuente que un director de arte tenga la oportunidad de probar algo realmente nuevo. También contamos con un generoso presupuesto que me permitió concretar los diseños que tenía en mente. Formar parte de este proyecto fue un gran golpe de suerte, en todos los sentidos. ¿Cuál fue su primera reacción ante el guión? El director Hwang ya me había explicado el esqueleto de la trama. Quería usar los juegos simples de vecindario de nuestra infancia para representar escenarios de supervivencia, y buscaba una apariencia totalmente nueva. También me dijo: “Haz lo que quieras”. Pero al recibir el guión me quedé perpleja. Tras valorar distintas ideas el reto me convenció: quería demostrar que podía hacerlo, que podía pensar en algo que nadie hubiera visto antes. Pensé: “Está bien, hagamos un cuento de hadas brutal con un telón de fondo que transporte a los adultos de mediana edad a su infancia”. ¿Qué reglas pactó con Hwang?Básicamente, tres cosas. Primero, no presentar un mundo demasiado oscuro. En segundo lugar, usar una sensación distinta como telón de fondo de cada juego. Eso logró aumentar el miedo y la confusión entre los personajes, pues al entrar en cada espacio desconocían cómo sería el juego. Además, queríamos que la audiencia se preguntara qué tipo de juego llegaría a continuación, en qué tipo de espacio. Y por último, ser audaces con el color. Las películas coreanas tienden a ser algo conservadoras en el uso del color, respecto a las películas de Hollywood. Queríamos traspasar ese límite y ser realmente osados con nuestros colores. Aunque, en realidad, a medida que las películas coreanas abarcan nuevos géneros, como ciencia ficción, el espectro de colores usados ha comenzado a expandirse. ¿Cuáles fueron los criterios para los colores?Inicialmente consideramos usar menta y rosa como colores principales: tonos retro, en realidad, tipo años 70 y 80. En respuesta, nuestro diseñador de vestuario, Cho Sang-kyung, dijo: “¡Vayamos a lo grande y usemos el rosa en los uniformes de los guardias!”. Luego aumentamos la saturación con los uniformes de gimnasia de los participantes y optamos por un verde intenso. En esta serie, el rosa representa la opresión y la violencia, mientras que el verde simboliza la persecución y a los perdedores. Entonces, hicimos que los concursantes se movieran entre estructuras rodeadas de techos y paredes de color rosa, y que los guardias regresaran a dormitorios pintados de verde. Usamos el color para establecer la cosmovisión y las reglas de la historia. Concursantes de “Squid Game” en un laberinto de escaleras. La yuxtaposición de brutales juegos de supervivencia con imágenes infantiles y tonos pastel de telón de fondo, capta la paradójica naturaleza de la sociedad capitalista. Este set se inspiró en el trabajo del artista holandés Maurits C. Escher. © Netflix ¿Qué hay del primer juego, “Luz roja, luz verde”? Bueno, el concepto de ese juego se reduce a “verdad o mentira”. En ese espacio, el cielo azul y la pared tras la muñeca Young-hee son falsos, pero si no pasas, realmente mueres. Tomamos algunas pistas de las pinturas de René Magritte e intentamos crear un espacio confuso, tanto para los concursantes del juego, como para los espectadores en casa. Mientras, la idea de los altos mandos viendo el desarrollo de todo es influencia de la comedia de 1998, “El Show de Truman”. ¿Cómo hicieron la muñeca gigante? La muñeca fue creada por el equipo de efectos especiales “Gepetto”. Tiene 10 metros de alto, y hubo que transportarla en dos mitades: superior e inferior. Originalmente, Hwang quería que el equipo de arte hiciera 10 muñecas Young-hee diferentes, pero no había presupuesto para eso. Además, en el guión la muñeca salía del subsuelo, pero eso cambió durante el rodaje. Escenario del concurso “Luz roja, luz verde”, inspirado en el pintor surrealista belga René Magritte, combina realidad y fantasía para crear confusión. La muñeca Young-hee de 10 metros, favorita del público, fue creada por “Gepetto”, un equipo de efectos especiales.© Netflix Verde y rosa, los colores de los episodios de “Squid Game”, simbolizan persecución/perdedores y opresión/violencia, respectivamente.© Netflix ¿Fueron complicados los callejones del juego de canicas? Sí, esa red de callejones fue uno de los escenarios más difíciles. Era otro espacio donde lo falso y lo real coexistían. El director quería una puesta de sol y un espacio donde “se pudiera oler” cómo cocinaban la cena. Nos contó que cuando su madre le llamaba por la noche podía oler la cena mientras se acercaba a su casa. Salvo la casa del abuelo Oh Il-Nam, el resto fue diseñado como una serie de puertas de entrada. Queríamos muchas puertas, pero al intentar entrar, te rechazaban, tipo: “Esta no es tu casa, no eres bienvenido aquí”. Hicimos que las puertas delanteras parecieran reales, con elementos de utillaje como placas de puertas, briquetas de carbón y plantas, y también creamos un patrón con ellos: briquetas de carbón para los perdedores y macetas con plantas para los ganadores. ¿Cómo logra impacto emocional, en este proyecto y en anteriores?Mi enfoque es distinto para cada proyecto. Como nivel más básico, el trabajo de un director de arte es tomar la historia y los personajes que el director quiere presentar y enriquecerlos. El arte no puede destacar demasiado, ha de ser natural. Por eso siempre trato de comprender mejor el guión, intento profundizar aún más que los propios directores. ¿Qué hay de“The Fortress”, basada en hechos históricos reales?Queríamos que fuera la película de época más minuciosamente investigada y precisa sobre la historia de Corea hasta la fecha, así que usamos todo lo que teníamos. La nieve, el frío y la propia fortaleza aislada, rodeada de enemigos por todas partes: trabajamos duro para darle vida. Antes rodó “The Royal Tailor”. ¿Le influenció para “The Fortress”?El plató principal de la película era el espacio donde confeccionaban la ropa para la corte real, y pasé mucho tiempo pensando en cómo representarlo visualmente y en cómo usar ese espacio para mostrar mejor a los personajes. Lamentablemente, no fue muy bien en taquilla. “The Fortress” describe 47 días en la Fortaleza del monte Namhan cuando el rey y sus vasallos buscaban refugio ante la invasión de la dinastía Qing en 1636. Tras una extensa investigación histórica, la directora de arte Chae Kyoung-sun consiguió reflejar la nieve, el frío y las dificultades del asedio invernal.© CJ ENM ¿Y sobre “Silenced”, ambientada en una escuela para sordos donde pasan cosas oscuras? Esa película tenía un presupuesto reducido y eso limitaba todo. Los únicos escenarios nuevos, creados de cero, fueron la oficina del director y la sala del tribunal. La niebla era realmente importante, por lo que elegimos tonos grises en todos los espacios principales, y hasta en utillaje y pasillos. A medida que se desarrollaba la historia, era importante suprimir el color en vez de realzarlo. La única excepción fue el centro de derechos humanos, donde la protagonista, interpretada por la actriz Jung Yu-mi, tenía su oficina. Ahí usamos colores más cálidos, como tonos oliva. En este proyecto intenté recuperar mi propio instinto para superarme como directora de arte, y mantenerme lo más fiel posible a la esencia de la historia. El escenario de “EXIT” era claramente coreano. Al principio pensé en un clásico de desastres estilo Hollywood. Pero a medida que hablaba con el director, Lee Sang-geun, comprendí que hallar la forma de expresar claramente un “espacio coreano” era realmente crucial. Visité innumerables azoteas en todo el país, investigando sus características. Había una escena, en particular, donde ambos protagonistas corren lo más rápido que pueden para dar un gran salto sobre el paso elevado de peatones. Los edificios que se ven a ambos lados son clave. Estoy muy contenta del resultado, aunque en realidad solo sale un segundo en pantalla. Es un caso en que el director realmente escuchó al departamento de arte y el departamento de arte, a su vez, utilizó muchas de las ideas del director. Fue una película muy colaborativa, y muy divertida para trabajar. En esta escena, el Ministro de Ritos Kim Sang-heon (interpretado por Kim Yun-seok) cruza un río helado de camino a la fortaleza.© CJ ENM Los personajes principales de “The Fortress” son ideológicamente opuestos, contraste que reflejan sus disfraces. El ministro de Personal, Choi Myung-gil (interpretado por Lee Byung-hun), aboga por rendirse para proteger el reino y su gente, mientras que Kim Sang-heon aboga por enfrentar a los invasores.© CJ ENM ¿Cómo va su proyecto actual, “Moving”? Es una serie original de Disney Plus del director Park In-jae. Me temo que no puedo revelar nada al respecto antes del lanzamiento, pero es la primera adaptación en vivo de la popular serie webtoon homónima de Kang Full. Ha sido un nuevo y emocionante desafío para mí, pues la historia abarca más de 30 años, desde la década de 1980 hasta 2018. Lee Gong-jin, nacido fashionista (interpretada por Go Soo), observa la costura de Cho Dol-seok (interpretada por Han Seok-kyu), sastre de la corte real durante 30 años. “The Royal Tailor” (2014) del director Lee Won-suk, está ambientada en la dinastía Joseon y muestra hermosos trajes e interiores.© WOWPLANET KOREA

Experimentos con sonido y efectos visuales

In Love with Korea 2022 SPRING 555

Experimentos con sonido y efectos visuales Qué hace este joven francés, o sobre qué se trata su arte, no es fácil de explicar. Él afirma que lleva mucho tiempo interesado en “hacer que elementos dispares se encuentren” al “integrar todo lo relativo al sonido y las artes visuales” o “reunir esos dos mundos”. Y eligió Corea como su estudio. A diferencia de muchos otros expatriados que llevan tiempo en Corea, el viaje de Rémi Klemensiewicz comenzó a una tierna edad. Creció en Marsella, Francia, donde supo sobre Corea y sus gentes por su padre, un profesor de arte con frecuentes exposiciones en Asia.Cuando ingresó en la Escuela de Arte y Diseño de Marsella-Mediterráneo (ESADMM), Klemensiewicz se inclinaba hacia Asia y la filosofía oriental. Se hizo amigos coreanos en la escuela y, por invitación de uno de ellos, viajó por primera vez a Corea en 2009, movido por sus clases autodidactas de idioma coreano.“Esa visita me impactó. Se sentía como otro mundo”, explica Klemensiewicz. “Sentí que había algunas cosas aquí con las que encajaba perfectamente y, a la vez, totalmente distintas a todo lo que ya conocía. Y de algún modo, sentí que esas diferencias encajaban muy bien conmigo”.Los años siguientes, Klemensiewicz pasó todas sus vacaciones escolares en Corea. Le resultaba difícil explicar su motivación, pero sentía esos viajes como “algo obvio y natural”. Mientras estudiaba el idioma y se empapaba de la cultura, conoció la escena del arte experimental en Seúl. También descubrió que los coreanos eran muy receptivos a sus ideas artísticas, y eso reforzó su compromiso con Corea.Uno de sus requisitos académicos era una pasantía en el extranjero, y de modo natural, Klemensiewicz volvió a fijar su mirada en Seúl. Con la ayuda de uno de los amigos coreanos de su padre, Klemensiewicz consiguió unas prácticas de cuatro meses en una consultoría de arte en 2011. Esa fue su estadía más larga en Corea y generó su determinación de convertirlo en su nuevo hogar. Tras graduarse, se dijo a sí mismo: “He de ir allí, tengo que pasar tiempo allí, quiero hacer cosas allí”. Y en 2013 vino definitivamente. Con o sin sonidoA menudo Klemensiewicz es catalogado como artista sonoro o artista multimedia, pero él simplemente se define como “artista interesado en el sonido”. Firmemente arraigado en Corea, transita entre dos géneros: la música experimental y el arte visual con sonido. “El sonido es lo esencial para mí. Lo que más me interesa es hacer que ambos mundos se encuentren”, afirma. Los resultados varían en expresión. Una semana puede ofrecer un concierto, la siguiente mostrar sus últimas “esculturas de sonido” o exhibir instalaciones, o sacar tiempo para componer y actuar con un coreógrafo.Paradójicamente, algunas de sus obras no tienen sonido. Muchas cuentan con altavoces rotos, como “Bandera de altavoz, bandera rota”, un conjunto de altavoces integrado en la bandera coreana. En tanto, “Para intérpretes” es un video que usa lenguaje de signos y deja que los espectadores imaginen el sonido. Juega con la idea de “representar sonido sin sonido”.A lo largo de los años, Klemensiewicz ha expuesto o actuado en lugares de renombre como el Centro de Arte Nam June Paik en Yongin, provincia de Gyeonggi, el Museo Nacional Hangeul o el Museo Nacional de Arte Moderno y Contemporáneo. Pero usualmente trabaja en pequeños espacios experimentales en la zona de la Universidad de Hongik, donde comenzó y donde aún vive. Uno de sus primeros proyectos en Corea fue “Takeout Drawing”, una residencia en 2014 en un café de mismo nombre en Itaewon, Seúl. Cada día, durante dos meses, ofreció un concierto improvisado en solitario, un concierto formal con artistas invitados, o a menudo solo ensayos. Ese extraño formato desconcertó a algunos clientes. “Me resultó interesante jugar con el límite entre un concierto en sí y un ensayo: era una situación ambigua donde nadie sabía lo que estaba pasando”, recuerda. Nacido en Marsella, Francia, y residente en Seúl desde 2013, Rémi Klemensiewicz es conocido como artista sonoro o artista intermedia. Explora formas de unir los mundos del sonido y las imágenes, y analiza la diferencia entre existencia e interpretación, moviéndose libremente entre exposiciones, actuaciones en vivo y música escénica. Enigmas Aparentemente, Klemensiewicz disfruta de las paradojas y la ambigüedad, que no solo influyen en su trabajo, sino que son las mismas cualidades que le intrigan de la lengua y la cultura coreanas. Por ejemplo, en coreano el trato honorífico generalmente se usa para mantener una distancia social entre las personas. Pero Klemensiewicz percibe otros matices, especialmente en las relaciones alumno-profesor.“Cuando estoy entre alumnos y profesores puedo percibir el comportamiento respetuoso de los primeros hacia los segundos no solo en sus palabras, sino también en sus movimientos y otros gestos sutiles”, explica. “Pero pese a las estrictas normas, existe una relación casi familiar entre ellos. Es muy distinto a Francia, donde usábamos nombres de pila con nuestros maestros y hablábamos como amigos, pero rara vez me sentía próximo a ellos”.También ve una paradoja entre la apariencia externa de su tierra natal y Corea. Aunque París y otros lugares de Francia impresionan a los visitantes por su belleza, Klemensiewicz cree que la tradición y la espiritualidad se han perdido, pero en Corea siente todo lo contrario. “Cuando llegué aquí por primera vez, vi un montón de edificios caóticos. Pero pese al caos visual, sentí orden en la mente de las personas”, asegura. “Si comparo ambos países, en Francia siento que hay orden por fuera y caos por dentro. En Corea, hay caos en la superficie y orden interior, una conexión con la tradición y el pasado”. Klemensiewicz interpreta “Handmixer”, parte de Contemporary Non-Music Vol. 11 Series, el 19 de nov. de 2019, en Donquixote, espacio de arte en Suncheon, provincia de Jeolla del Sur. © Artspace Donquixote Sustento Mientras pasaba gran parte de la pandemia en la campiña francesa, destinó ese tiempo de inactividad en ofrecer lecciones de idioma coreano en línea a usuarios franceses de YouTube. Y lo que empezó como una diversión por sugerencia de un amigo, se convirtió en algo serio: pasó meses planeando y escribiendo lecciones con una larga introducción al Hangeul, el alfabeto coreano.Además, admira las cualidades visuales del Hangeul y lo ha incorporado a su obra. “Sound Word Series”, presentada en el Centro de Arte Nam June Paik en 2018, usando palabras de Hangeul compuestas de parlantes y cables. Como parte de la exposición, incluyó actuaciones en una jaula con músicos invitados.Dar clases de arte también ha brindado a Klemensiewicz cierta estabilidad, al tiempo de generarle nuevas posibilidades. Comenzó con talleres de arte para alumnos de secundaria en el Centro de Arte Nam June Paik y ahora da clases regulares en el Museo Hello en Seongsu-dong, Seúl, donde enseña a niños sobre el sonido y la imagen. En tanto, impartir un curso de “Diseño de sonido” en PATI (Instituto de Tipografía de Paju) también le llevó a su próximo proyecto, un trabajo en colaboración con la Compañía de Danza Contemporánea de Corea. “Máscaras interpretadas”, de Klemensiewicz para la exposición “¿Proyecto Esperanza?” del 12 al 28 de oct. de 2017 en Post Territory Ujeongguk, un complejo cultural en Seúl. Máscaras de papel, parlantes, cables y sonido.© Rémi Klemensiewicz Progreso Aunque cuesta definir el trabajo de Klemensiewicz, mantiene una constante inalterable: todo lo que ve y escucha de alguna forma se filtra en su arte. En ese contexto, su atracción casi instintiva por Corea y en continuo movimiento, es más fácil de entender.Cuando vino por primera vez, tuvo un período de luna de miel, algo típico. “Podría dormir en el suelo y ser feliz. Podría comer jjajangmyeon todos los días y ser feliz. Podría llover todos los días y seguiría siendo feliz”, recuerda. Pero con el paso del tiempo comenzó a molestarle lo que él llama el “ritmo del trabajo”, o la dificultad de separar el trabajo de su vida privada, con esas esporádicas llamadas nocturnas solicitando 10 páginas de traducción para el día siguiente. Pero reconoce que no se le da muy bien separar el trabajo del ocio porque, a su modo de ver, el arte está relacionado con todo. “Además, cuando preparo una exposición o un concierto, disfruto tanto que no lo considero trabajo”.Tras nueve años en Corea, la vida de Klemensiewicz comienza a parecerse a una obra de arte experimental en proceso, con énfasis en el espíritu de los artistas de Fluxus que le han influenciado. Así, no sorprende que actualmente esté inmerso en un proyecto de intercambio con el coreógrafo Ro Kyung-ae y su alma mater en Francia, para crear e interpretar música para bailarines que no pueden oír. A sus 32 años, Klemensiewicz se pregunta: “¿Podré seguir viviendo así? ¿Qué pasará cuando ya nadie me contacte para una exposición?”. Entonces recuerda los consejos sobre buscar un trabajo regular, pero sería infeliz en una oficina. “El riesgo merece la pena”, concluye.

Una vida de milagros

In Love with Korea 2021 WINTER 822

Una vida de milagros El padre católico Kim Ha-jong, nacido como Vincenzo Bordo en Piansano, Italia, llegó a Corea en 1990, donde se embarcó en una vida dedicada al cuidado de los pobres. Pese a la pandemia del coronavirus, su centro de bienestar distribuye loncheras a diario entre cientos de personas hambrientas y sin hogar. Durante los últimos 30 años, un delantal ha sido el atuendo diario del padre Kim Ha-jong. La espartana oficina de su comedor benéfico Anna’s House en Seongnam, provincia de Gyeonggi, tiene una foto del cardenal Stephan Kim Sou-hwan, difunto arzobispo de Seúl y precursor del movimiento democrático de Corea contra la dictadura militar en los años ’70 y ’80. Mientras la pandemia continúa amenazando al mundo, el padre Kim Ha-jong propaga silenciosamente “otro tipo de virus”.Define el compartir como un “virus” que infecta a las personas con una felicidad viral altamente contagiosa. En Anna’s House, el centro de bienestar social que regenta en Seongnam, ciudad satélite de Seúl, ese intercambio adopta muchas formas. Desde principios de 2020, cuando la pandemia llegó a Corea, su principal logro es preparar a diario cientos de loncheras para pobres y personas sin hogar.El padre Kim abrió su comedor benéfico años antes del COVID-19. Muchos otros comedores cerraron al entrar en vigor las pautas sobre comer en interiores, pero el padre Kim se negó a sucumbir. “No puedes cerrar un comedor benéfico porque los estómagos no se van de vacaciones. El setenta por ciento de las personas que vienen aquí come solo una vez al día. Si no les das nada, no comen”, afirma. LONCHERAS GRATISCambiar a las loncheras fue difícil. Requería un sistema distinto y más dinero para los envases, y suponía un riesgo para la salud de todos los implicados. Pero desde enero de 2020, y con el permiso de las autoridades de la ciudad, Anna’s House ha venido ofreciendo entre 650 y 750 loncheras diarias sin mayor problema.Para el padre Kim, alimentar a los necesitados diariamente es un milagro. Recuerda una vez que había muy poco arroz. “Cada día usamos 160 kg de arroz y solo quedaba para dos días. Estaba preocupado pero el cocinero dijo: ‘Dios proveerá’. Al día siguiente, hallamos 100 sacos de arroz en la puerta”.La gente tiene gestos así y dona comida, dinero, ropa, mascarillas y otros bienes. Muchos otros ofrecen su tiempo como voluntarios para preparar los alimentos, el envasado, la limpieza o gestionar las largas colas para las loncheras. Hay voluntarios de todo tipo, no solo católicos, sino también monjes budistas y musulmanes, celebridades, oficinistas y estudiantes. Incluso hay un perro llamado Louis Vuitton que hace sonreír a la gente.Los necesitados vienen de todas partes de Seongnam y de otros barrios de Seúl a por las loncheras, que se reparten a las 3 p.m. Mientras reciben la comida, el Padre Kim y los voluntarios saludan a cada destinatario y le dicen: “Bienvenido. Te amamos”.“Es cierto que la pandemia ha traído momentos difíciles, pero aquí ha propiciado el virus del amor y el compartir. Es otra cara de la pandemia realmente hermosa”, ensalza el padre Kim. AYUDAR A LOS NECESITADOSAntes de terminar secundaria Vincenzo Bordo, el futuro padre Kim, ya había decidido unirse al sacerdocio. Después de completar sus estudios universitarios en filosofía y religiones orientales se unió a los Misioneros Oblatos de María Inmaculada, cuyo objetivo es servir a los pobres. Su interés por Asia lo llevó a Corea, y poco después de llegar, en mayo de 1990, comenzó a trabajar con una monja que ayudaba a familias pobres.En su libro “Un momento de miedo, milagros diarios”, publicado en 2020, el padre Kim recuerda un punto de inflexión en 1992. Conoció a un hombre medio paralítico de unos 50 años que vivía solo en un sótano mohoso y dependía de sus vecinos para llevarle comida (o no comer nada cuando no lo hacían). Tras hablar con ese hombre y ordenar su habitación, el padre Kim lo abrazó con su permiso, pero el hedor era tan desagradable que le dio ganas de vomitar. Y a la vez sintió una felicidad y una paz indescriptibles.Al ver que había tantas personas fuera del sistema de asistencia social, al año siguiente el padre Kim abrió un comedor para los necesitados. Entonces Corea era un lugar distinto, recuerda: “La gente me preguntaba por qué alimentaba a personas sin hogar. Me dijeron que no debía hacerlo, pues solo eran alcohólicos que traían problemas. Ya no es así. Nuestra sociedad realmente ha cambiado”.A raíz de la crisis financiera asiática de 1997, muchas personas perdieron su sustento y quedaron sin hogar. Al año siguiente, el padre Kim abrió un comedor benéfico con la ayuda de un benefactor cuya madre se llamaba Anna, por eso lo bautizó como “Anna’s House”. Empezó a ofrecer comida gratis a diario, salvo los domingos.Durante muchos años, el comedor funcionó en un espacio ofrecido por la catedral de Seongnam, pero tuvo que dejarlo en 2018. Cuando se acercaba el momento de partir, la ansiedad del padre Kim aumentó. Los funcionarios de Seongnam le dijeron que levantarían las restricciones del cinturón verde al otro lado de la carretera y que podría abrir un nuevo centro allí. Sin embargo, no era una solución viable pues no tenía dinero para el terreno.“Me preguntaba si realmente era el final”, explica. “Pensé que tendría que dejarlo y retirarme”. UN NUEVO HOGARPero la ayuda llegó en forma de entrevista. A regañadientes, el padre Kim cedió y aceptó verse con un diario local, según pensó erróneamente, pues la entrevista era para el programa “Human Theatre” (Ingan Geukjang) de KBS, la televisión pública nacional. Tras emitir el segmento sobre el padre Kim, “ocurrió otro milagro”. Las donaciones llegaron a raudales y rápidamente sumaron 1.200 millones de wones, suficiente para comprar el terreno. El padre Kim dice que el amor es su energía para servir a los necesitados en lo que una vez fue un país extranjero para él, pero ahora es su hogar. Cuando las dificultades lo llevaban al límite, siempre llegaba la ayuda precisa para seguir con Anna’s House, algo que él atribuye “al poder del amor”. Anna’s House reabrió sus puertas en un nuevo edificio en 2018. Aunque el comedor benéfico es su principal preocupación, los esfuerzos del padre Kim abarcan un amplio listado. Ahora ofrece atención médica, rehabilitación, asistencia jurídica y educación en humanidades semanalmente; así como refugio a personas sin hogar, ancianos y adolescentes fugitivos; una casa compartida para jóvenes; y un programa variable para fugitivos y jóvenes vulnerables.Antes del COVID-19, el programa de divulgación AJIT (acrónimo de aideul jikineun teureok, que significa “camión que protege a los niños”) se reunía con decenas de infantes en la calle cada noche. La pandemia ha frenado muchas actividades, pero el padre Kim mantiene AJIT con un pequeño coche burbuja que sale a la carretera de vez en cuando. AJIT en coreano significa “lugar de reunión” o “casa segura”.“Llevamos esperanza. Plantamos semillas de esperanza en la gente. Pueden convertirse en árboles grandes o fallar, nadie lo sabe. Pero debemos intentarlo al máximo”, asegura. SIERVO DE DIOSDurante los últimos 30 años, el padre Kim se ha puesto el delantal casi a diario. Los domingos lo cambia por ropa de ciclismo y pasea por las orillas del río Han, disfrutando de un precioso momento de relax. Aunque siguen pasando cosas maravillosas es mentalmente estresante, por no hablar del agotamiento físico que supone cuidar a los demás con tanto esmero día tras día. Cuando notó que su corazón latía más rápido de lo habitual, fue al médico y le dijeron que padecía estrés. Así, durante un tiempo tuvo que renunciar a su expreso matinal, el único hábito italiano que conserva.Por todo su arduo trabajo y generosidad, ¿qué recibe a cambio? “Trabajar con los pobres me hace feliz. Para mí, esto no es un trabajo. Mi misión, mi vida aquí, es acoger a estas personas, amarlas y ayudarlas”, resalta. Esta misión se refleja en su nombre coreano Ha-jong, que significa “siervo de Dios”, mientras que el apellido Kim es un homenaje a Andrew Kim Tae-gon (1821-1846), el primer sacerdote católico nacido en Corea, ejecutado durante la dinastía anticristiana Joseon y canonizado en 1984 con otros mártires coreanos. El trabajo del padre Kim no ha pasado inadvertido, pues ha recibido muchos premios, incluido el prestigioso premio Ho-Am en 2014. Al preguntarle cuál de esos premios significa más para él, el padre Kim sonríe y menciona un grupo de niños de jardín de infancia que recientemente le dieron un paquete de billetes gastados de 1.000 wones que habían ahorrado. Otra recompensa que le hizo particularmente feliz es su ciudadanía coreana, otorgada por orden presidencial en 2015. Mucho antes de naturalizarse, decidió que se quedaría en Corea para siempre, y hasta firmó los papeles de donación póstuma de sus órganos.“Soy coreano, no extranjero”, resalta. “Cuando te enamoras, no hay razones”. Cada día a la 1 p.m., los voluntarios llegan a la cocina de Anna’s House para preparar loncheras. Deben ser ágiles para empacar arroz, guarniciones, sopa, pan, productos enlatados y otros artículos. El padre Kim (dcha.) siempre trabaja con ellos. A partir de las 3 p.m. el padre Kim y los voluntarios distribuyen las loncheras a las personas sin hogar que hacen cola frente a la catedral de Seongnam, al otro lado de la calle Anna’s House. En dos horas reparten más de 700 loncheras.

Artesanía en metal: solo con las manos

Interview 2021 WINTER 839

Artesanía en metal: solo con las manos Realizadas íntegramente a mano de principio a fin, las obras del orfebre Sim Hyun-seok comunican una estética moderada y la cálida sensibilidad del artista. Cada día en el estudio de Sim es tan regular como un reloj, totalmente guiado por su creencia de que los objetos hechos a mano enriquecen nuestras vidas. Metalsmith Sim Hyunseok en su estudio de Gapyeong, provincia de Gyeonggi. La mayoría de sus obras son variaciones de objetos comunes, fruto de un proceso que ofrece soluciones a sus propias necesidades, para luego convertir en arte el más exitoso de esos experimentos. Hace unos años, el orfebre Sim Hyun-seok trasladó su taller y su hogar a Gapyeong, provincia de Gyeonggi, persiguiendo su añorado deseo de vivir entre la agricultura y el cultivo de flores. Hasta entonces, pasó la mayor parte de su tiempo en el barrio Hwagok-dong de Seúl, trabajando en el estudio de su maestro y mentor. Ese aprendizaje duró unos 26 años: un compromiso que puede resultar difícil de entender para las generaciones más jóvenes, que priorizan el tiempo libre y el autocuidado. Después de tantos años de abordar cada día con mentalidad de “aprendiz”, el artista sigue siendo modesto y sencillo incluso a día de hoy, y acepta los entresijos de un proceso dado. Todas las obras de Sim son objetos de la vida cotidiana, desde accesorios de moda y artículos para el hogar, hasta cámaras estenopeicas hechas totalmente a mano, incluido el menor componente. Tras especializarse en artes y oficios en la Universidad de Konkuk, Sim continuó sus estudios de orfebrería en la Facultad de Arte y Diseño de Nueva Escocia, donde obtuvo una maestría. En 2016, recibió el premio Metalwork and Jewelry Award of the Year del Yoolizzy Craft Museum (fundado en honor al profesor Yoo Lizzy, pionero de la metalurgia coreana contemporánea), y desde entonces ha mostrado su trabajo en numerosas galerías e instituciones dentro y fuera de Corea, consolidando su reputación como artista de gran habilidad y con un fascinante cuerpo de trabajo. La plata parece su material favorito. ¿Qué hace a la plata tan atractiva?En la corte real de la dinastía Joseon (1392-1910) usaban cucharas de plata para asegurarse de que la comida no contenía sustancias dañinas. Cuando ciertas toxinas entran en contacto con la plata, el color del metal cambia a negro. Eso también indica que la plata es bastante buena para absorber ingredientes dañinos, por eso guardo piezas de plata en agua. Mantiene la frescura y mejora la calidad del agua. Como los cubiertos son caros, la gente tiende a guardarlos en vitrinas, pero al hacerlo, se decoloran. En cambio, la plata que se usa a diario no cambia de color.La gente también tiende a pensar que es difícil trabajar la plata porque es blanda, pero no es exactamente así. En orfebrería usamos mucha plata esterlina, con 92,5% de plata y 7,5% de bronce, un material bastante duro, y también más asequible. ¿En qué trabaja ahora? He estado trabajando sin descanso en una línea de accesorios, incluido un broche con forma de perro, y sigo con piezas que exploran formas geométricas. También preciso proyectos divertidos para adentrarme en meticulosas obras de arte. Es cuestión de equilibrio.Recientemente he estado haciendo cubiertos de acero inoxidable, es un gran material para ese fin. Es mucho más resistente que muchos otros materiales y, a diferencia de la plata, el latón o el cobre, no cambia de color. Aunque también puede ser bastante difícil de tratar. Tiene que unirse y no solo soldarse, y en algunos momentos precisaría más una instalación industrial que un taller privado, por lo que intento averiguar si podré usarlo o cómo mantener mi método habitual. Accesorios geométricos. Sim generalmente usa plata de ley, un metal más duro, pero recientemente ha empezado a usar acero inoxidable.© Cortesía de Sim Hyun-seok Accesorios bonitos y divertidos. Para equilibrar su práctica, el artista oscila entre proyectos meticulosos y estéticamente orientados y otros más alegres y divertidos. El trabajo más representativo de Sim es su cámara estenopeica plateada. Todas las piezas de la cámara, desde el cuerpo hasta cada accesorio y componente interno, están hechas a mano. Tarda varios meses en crear cada una de estas cámaras. ¿Qué quiere decir con “mi método habitual”?Me refiero a que todo el proceso se completa con mis propias manos, de principio a fin. Conozco bien mi capacidad y siempre intento hacer todo lo mejor que puedo, dentro de los límites de esa capacidad. “Los pequeños objetos que caben en una mano pueden ser los más difíciles de hacer. Esas son las cosas que quiero mejorar y mejorar, hasta perfeccionar su elaboración”. ¿Cómo llegó a las cámaras estenopeicas, su trabajo más conocido?La cámara estenopeica es, de hecho, la pieza que ayudó a elevar mi perfil en el mundo en general, pero han pasado bastantes años desde la última vez que hice una. Hace unos 20 años, tuve la suerte de conseguir una buena oferta con una cámara Leica, pero para tomar fotografías adecuadas de mis piezas, tuve que comprar una lente distinta. Al verla, comprobé que costaba entre 900y 1000 dólares estadounidenses. Así que pensé que tal vez podría hacer una yo mismo. Y así fue. Al usarla, las imágenes salieron bastante bien. Entonces pensé: apuesto a que también podría hacer el cuerpo de la cámara. Fue así como terminé haciendo una cámara completa con mis propias manos, y pudieron revelar correctamente sus fotos, como las de cualquier otra cámara. Diría que eso resume bastante bien mi proceso creativo. Hago lo que necesito en ese momento, y si estoy satisfecho con el resultado, entonces comienza el proceso de convertirlo en una pieza real... ¿Algún motivo especial para tan largo aprendizaje? Cuando estaba en la universidad, casualmente tuve la suerte de conocer al artista Woo Jin-soon. Lo invitaron a dar una conferencia en nuestra escuela y nos conocimos. Había muchas cosas de él que me atraían, desde cómo trabajaba la plata, hasta su estética en general. Seguí sus cursos en Konstfackskolan (Escuela Técnica de Estocolmo), la mayor universidad de Suecia para artes, oficios y diseño, donde me enseñó cómo y qué tipo de trabajo hacían los artistas del norte de Europa. Eso fue genial. Estuve con él desde 1992 hasta 2018 trabajando en su estudio a diario entresemana, desde las cinco o las seis de la mañana hasta las tres o las cuatro de la tarde, e incluso algunos sábados de vez en cuando. Pero finalmente tuvo que dejar ese estudio, y entonces fue cuando me mudé aquí.Estos días, empiezo a las nueve de la mañana y trabajo hasta las seis de la tarde, siempre pensando en vivir cada día lo mejor que pueda. En vez de pensar con anticipación a dónde quiero llegar, intento ser más como una hoja flotando en la superficie de un arroyo y simplemente recorro el día, avanzo un poco en la dirección marcada, pero sin hundirme demasiado ni quedarme atascado. Tiendo a no hacer demasiados planes. Esa faceta de mi personalidad probablemente me ayudó a quedarme como aprendiz tanto tiempo allí. Pieza de Sim Hyun-seok para la exposición colectiva Craft Awon 2009, “The Peddlers’ Travels”. Muchas de las obras más impactantes de Sim son pequeñas y requieren máxima concentración y gran atención a los detalles.© Cortesía de Sim Hyun-seok ¿Qué tuvo de único su aprendizaje?Bueno, a decir verdad soy una persona bastante descuidada, y solo durante el aprendizaje con mi maestro la gente comenzó a decirme que era meticuloso. Al seguir cada paso necesario hasta el final, me acostumbré a ese tipo de minuciosidad, y eso a su vez moldeó el enfoque de mi propia práctica. Tomemos como ejemplo el lijado: 240, 400, 600, etc., a medida que aumenta la finura del papel, el lijado del metal es mucho más suave. Nunca omito ningún paso con el pulido, y uso el papel de lija que se adapta a cada etapa del proceso antes de pasar a la siguiente. En realidad, incluso si omites algunos pasos al final no hay apenas diferencia, pero siempre lo hago así. Por darle otro ejemplo… al soldar dos paneles usas este compuesto llamado bórax, ayuda al proceso de soldadura y previene la oxidación. Pero es sorprendentemente difícil mantener limpio el espacio de trabajo al usar estos materiales, por lo que el estudio no tardaba en ser un caos. Pero tanto el Sr. Woo como yo somos bastante exigentes en lo que respecta a la limpieza, por lo que siempre estábamos ordenando cosas y lavándonos las manos antes de empezar a trabajar. Mucha gente considera mis piezas como muy precisas: probablemente sea reflejo de mi compromiso con ese tipo de proceso, paso a paso. ¿Hay algo concreto que espere ahora mismo?Solo quiero mantener este ritmo constante. Tengo una exposición en el extranjero, así que tendré que hacer algunos preparativos. Ah, y ahora que lo pienso, me gustaría intentar lanzar un “Taller de reparación de artesanías”. Como trabajo con metal, en realidad se me da bien entablillar o unir utensilios rotos de cocina y cosas así, y devolverles la vida. Uno de los méritos de las piezas de metal es que no se rompen. Incluso si una pieza de metal se arruga mucho, si se puede aplicar suficiente presión desde el otro lado, generalmente puede recuperar su forma, al menos hasta cierto punto. Al igual que podemos usar una aguja para coser un sofá de cuero roto, reparar objetos rotos y darles nueva vida, permitiendo al propietario original seguirlos usando durante mucho, mucho tiempo. Es una tarea significativa.

Review

En busca de un nombre perdido

Art Review 2022 SPRING 560

En busca de un nombre perdido Choi Wook-kyung (1940-1985) fue una destacada pintora abstracta que emprendió un audaz viaje para abrazar las nuevas tendencias artísticas internacionales. Una extensa retrospectiva titulada “Wook-kyung Choi, Alice’s Cat”, expuesta del 27 de octubre de 2021 al 13 de febrero de 2022, en el Museo Nacional de Arte Moderno y Contemporáneo (MMCA) en Gwacheon, exploraba su legítima posición en el arte moderno coreano. Para mucha gente, Choi Wook-kyung no es un nombre familiar. Al igual que con Park Re-hyun (1920-1976), a quien el MMCA dedicó una retrospectiva póstuma a gran escala en el centenario de su nacimiento, parecía que el nombre de Choi sería olvidado tras su repentina muerte, pues la historia del arte muestra principalmente una perspectiva masculina. Revisar la trayectoria de Choi, y como construyó su identidad artística y literaria desde la década de 1960 hasta la de 1980, yendo de un lado a otro entre Corea y Estados Unidos, es llenar vacío en la historia del arte femenino en Corea y, reescribir la Historia del Arte en sí. “Sobre la cuerda floja”1977. Acrílico sobre tela. 225 × 195 cm. Museo de Arte Leeum.Las pinturas de Choi Wook-kyung de mediados y finales de los 70 se caracterizan por su vitalidad, a partir de la mezcla de formas orgánicas que se asemejan flores, montañas, pájaros y animales.   “Martha Graham”1976. Lápiz sobre papel. 102 × 255 cm. Colección privada.Dibujo a lápiz inspirado en la bailarina contemporánea estadounidense Martha Graham. La forma blanca de alas extendidas como si bailara o volara, posee un elevado sentimiento épico. Ampliar horizontesLa exposición abordaba tres temas por orden cronológico, más un epílogo con retratos y material de archivo que arrojaba luz sobre la artista. En la última sección, los visitantes encontraron el “arte preparatorio para la universidad” que Choi aprendió en la Escuela Secundaria de Artes de Seúl. Sus pinturas de esos primeros años no mostraban tanto su estilo individual como las convencionales técnicas transmitidas desde el período colonial. Como estudiante de pintura occidental en la Universidad Nacional de Seúl, presentó sus obras en concursos y fue premiada, algo que llamó la atención del círculo artístico. Pero hasta que fue a estudiar a Estados Unidos, su trabajo siguió siendo visto como extensión de la educación artística para ingresar a la universidad. Choi recibió clases particulares de famosos pintores durante la escuela secundaria. El método de formación entonces respetaba las costumbres de la jerarquía patriarcal, y probablemente le exigieron seguir el estilo de sus maestros. En una entrevista con Korea Herald de 1978, señalaba las diferencias entre la educación artística estadounidense y la coreana, afirmando que la primera respetaba la identidad de las obras de los artistas.La retrospectiva del MMCA incluyó un poema titulado “Mother’s Bedtime Story”, escrito por Choi en 1972. Describe cómo encuentra un lobo en el bosque y camina de la mano con él como amigos, aunque su madre le advirtió que nunca mirase a un lobo a los ojos si se topaba con alguno, que no respondiera si le hablaba y que se negara a dar un paseo con él si la invitaba. Con “ir de la mano con el lobo”, probablemente quiso mostrar su determinación de romper los tabúes familiares y ampliar horizontes. En 1963, su vida en el extranjero comenzó en la Academia de Arte Cranbrook en Bloomfield Hills, una pequeña ciudad de Oakland, Michigan (Estados Unidos), donde vivió grandes cambios vitales y artísticos. Explorar su identidadLa primera sección de la exposición, “To America as Wonderland (1963-1970)”, arrojaba luz sobre la vida de Choi como estudiante en Cranbrook y, luego como profesora asistente en Franklin Pierce College en New Hampshire. La década de 1960 en Estados Unidos fue un período de transición del expresionismo abstracto a la abstracción post-pictórica. Como alumna del profesor Donald Willett (1928-1985), cuyo estilo refleja esa época de cambio, Choi trabajó en pinturas abstractas marcadas por fuertes pinceladas y colores. Su exposición en el Museo de Arte de Cranbrook de expresionistas como Willem de Kooning, Mark Rothko y Jackson Pollock, la ayudó en gran medida a comprender el arte contemporáneo.Tras graduarse en Cranbrook en 1965, asistió a la Escuela de Arte del Museo de Brooklyn en Nueva York durante un año y, en el verano de 1996, participó en el programa de residencia en la Escuela Skowhegan de Pintura y Escultura en Maine. En dicho periodo Choi entró en contacto con estilos y medios de la Costa Este, incluyendo el arte figurativo, el arte gráfico, la impresión y el arte pop, y comenzó a incluir retazos de diarios rasgados en sus lienzos, yuxtaponiéndolos a una superficie de color o coloreando imágenes de revistas. A través de estos métodos, intentaba reaccionar al modernismo neodadaísta y al arte pop.Como indican “Alice’s Cat” y “Wonderland”, títulos de la exposición, una parte significativa del mundo artístico de Choi se basa en la novela de Lewis Carroll, “Alice’s Adventures in Wonderland” (1865). En 1965, ante la proliferación de libros por el centenario de la novela, Choi pintó “Alice, Fragment of Memory”, y su poemario de 1972, “Like Unfamiliar Faces”, incluía una poesía titulada “Alice’s Cat”. La conservadora Jeon Yu-shin, a cargo de la retrospectiva del MMCA, lo explica como una metáfora de una “mujer extranjera de Asia”. Confundida sobre su propia identidad cultural, Choi pudo empatizar fácilmente con la historia de Alicia, y explorar su identidad con obras como “Fate” (1966), “In Peace” (1968) y “Who Is the Winner in This Bloody Battle?” (1968), donde se posicionaba en contra de la discriminación racial y de la guerra. Gradualmente, Choi se adaptó a la sociedad estadounidense. “Alicia, fragmento de memoria”1965. Acrílico sobre tela. 63 × 51 cm. Propiedad: familia de la artista.Como asiática que buscaba su identidad artística en Estados Unidos en los años 60, Choi halló en “Alicia en el país de las maravillas” de Lewis Carroll una fuente de inspiración. Es su primer trabajo sobre el tema de Alice. “Sin título”1966. Acrílico sobre papel. 42,5 × 57,5 cm. Museo de Arte Leeum.Mientras estudiaba en EE. UU., Choi pintó muchos autorretratos explorando su verdadero interior. Intentó superar sus percibidas limitaciones como mujer asiática. En su mundoLa segunda sección de la exposición, “Korea and America, In Between Dream and Reality (1971-1978)”, repasaba los continuos viajes de Choi entre Estados Unidos y Corea, trabajando en ambos países. Luego regresó a Seúl en 1971 donde permaneció hasta 1974, realizó dos exposiciones individuales y presentó tres instalaciones a Independent, una selección de artistas para la Bienal de París, incluida “Curiosity” (1972), obras que seguían intencionadamente las tendencias de la época. También se interersó en dancheong (pintura decorativa en edificios de madera), minhwa (pinturas populares) y en la caligrafía, y experimentó con diferentes estilos de artes visuales tradicionales.En 1976-1977, se unió al programa residente del Roswell Museum & Art Center de Nuevo México, años que fueron otro punto de inflexión en su vida y dejaron significativos cambios en su trabajo. Se centró en grandes pinturas, expresando vívidamente formas orgánicas que se asemejan a montañas, pájaros y animales, como muestran “Collaged Time” (1976) y “Joy” (1977). Inspirada en el exótico paisaje de Nuevo México, mezcló escenas de sueños surrealistas de “Alice’s Adventures in Wonderland” creando su propia retórica pictórica. Y tras regresar a Corea, montó una exposición itinerante titulada “Impressions of New Mexico (1978-1979)”, que fue criticada por “ser estadounidense”. Pero enonces Choi ya se encaminaba a su propio mundo, uno que desafiaba una definición tan simple. “Monte. Gyeongsan”1981. Acrílico sobre tela. 80 × 177 cm. colección privada. “Montañas que flotan como islas”1984. Acrílico sobre tela. 73,5 × 99 cm. Colección privada.Choi volvió a Corea en 1979 y enseñó en la Universidad de Yeungnam en Daegu. Se sintió atraída por el paisaje natural de las provincias de Gyeongsang, donde contempló las formas de montañas e islas. Choi posa en su estudio a principios de la década de 1980. Nacida en Seúl en 1940, estudió pintura en la Universidad Nacional de Seúl y luego en la Academia de las Artes de Cranbrook en EE. UU., donde vivió el paso del expresionismo abstracto a la abstracción pospictórica. Allí experimentó ese cambio de primera mano y exploró vigorosamente su identidad artística.Cortesía del Museo Nacional de Arte Moderno y Contemporáneo La tercera sección, “To the Mountains and Islands of Korea and the Home of Choi’s Painting (1979-1985)”, mostraba sus obras de profesora en la Universidad de Yeungnam en Daegu y en la Universidad Femenina de Duksung en Seúl, tras volver a Corea en 1979, donde permanecería hasta su muerte en 1985. Sus días en la Universidad deYeungnam trajeron aún más cambios en su arte. Pintó “Mt. Gyeongsan” (1981) y “Mountains Floating Like Islands” (1984), inspiradas en las montañas y los mares de las provincias de Gyeongsang. Colores de tono medio, con líneas y composición contenidas, dejan ver que Choi ya no estaba confundida, sino pacíficamente asentada en el “País de las Maravillas”. Estudió formas de montañas y de islas, y su profundo interés en el orden de los pétalos de las flores y los colores intensos, la llevó a pintar obras como “Red Flower” (1984).   “Wook-kyung Choi, Alice’s Cat”, retrospectiva a gran escala del Museo Nacional de Arte Moderno y Contemporáneo de Gwacheo (27 de oct. de 2021-13 de feb. de 2022) arroja luz sobre Choi Wook-kyung, destacada pintora abstracta, en activo desde la década de 1960 hasta mediados de los 80. © Gian Nombre perdido En su poema “My Name Is”, Choi se refería a sí misma como una niña asustada cuando era pequeña, una niña muda que perdió la voz entre rostros desconocidos al estudiar en el extranjero, que perdió su rumbo persiguiendo arcoíris cuando finalmente se adaptaba a su vida estadounidense, y que perdió su nombre después de regresar a Corea.Se esforzó constantemente en aprender poesía y pintura para reencontrar su nombre, pero no fue sencillo. Durante las décadas de 1970 y 1980, cuando estaba más activa, la tendencia principal en Corea era la pintura monocromática, que compartía el estilo de la abstracción post-pictórica. El historiador del arte Choi Yeol dijo que Choi Wook-kyung había asimilado totalmente el expresionismo abstracto, algo que el círculo artístico coreano menospreció como algo pasado. También debió confundirla el chovinismo machista de la comunidad artística, que aludía a Lee Krasner como “Sra. Jackson Pollock”. Sin saber qué le pasó factura, murió en 1985 con cuarenta y tantos años. En 2021, el Centro Pompidou de París programó la exposición “Women in Abstraction”, con 500 obras de 106 artistas femeninas que contribuyeron al arte abstracto, incluyendo tres cuadros de Choi. No debió ser fácil presentar el lenguaje que buscaba y deseaba usar con solo tres cuadros. Dicho esto, la retrospectiva de Choi Wook-kyung es un punto de partida para reescribir su historia, y la historia del arte de las mujeres.

Candor y humor en un dúo padre-hijo

Art Review 2021 AUTUMN 1195

Candor y humor en un dúo padre-hijo Una exposición artística poco común de un dúo (padre e hijo) resultó ser agradablemente entretenida, conmovedora y perspicaz. Joo Jae-hwan fue una importante figura en el movimiento artístico minjung, que resistió a la dictadura militar en la década de 1980. Su hijo, Ho-min, popular artista de animación en línea, ha heredado la habilidad de su padre para contar historias con ingenio y humor. “Retrato de Homin” (izda.). Joo Jae-hwan. 2020. Acrílico sobre lienzo, juguete de plástico.53,2 × 45,5 cm. “Retrato de Joo Jae-hwan”. Joo Ho-min. 2021. Dibujo digital.El pintor Joo Jae-hwan y el creador de webtoon Joo Ho-min, padre e hijo, posan frente a sus retratos - uno al lado del otro- en el Museo de Arte de Seúl.Joo Jae-hwan, el padre, observa los principales incidentes de la historia moderna con un ojo muy humorístico, y su hijo es famoso por el webtoon “Along with the Gods”, ingeniosa visión del límite entre la vida y la muerte, sobre los mitos coreanos. ¿Cansado de elevadas e incomprensibles exposiciones de arte? ¿Solo desea disfrutar del arte sin pensar demasiado? “Homin y Jaehwan” ofrecieron precisamente eso. Del 18 de mayo al 1 de agosto en el Museo de Arte de Seúl, parecía una exposición alegre a simple vista, pero no exenta de profundidad. Una muestra excepcionalmente mordaz destacó los problemas sociales sin ref lejar algo sombrío: el candor y el humor, subyacentes en las obras de ambos artistas, invitaban a la ref lexión a la vez de resultar entretenidas.Joo Jae-hwan muestra sus mensajes mediante una combinación de imagen y texto. Sus textos son metáforas poéticas que incitan a imaginar una narrativa implícita. En contraste, Joo Ho-min presenta explícitamente el texto como mensaje narrativo en globos, ofreciendo creatividad cinematográfica. La exposición conjunta de este dúo de padre e hijo puso de relieve las similitudes y diferencias en sus métodos, en cómo usan la imagen y el texto sus respectivos géneros. “Lluvia de primavera bajando una escalera”. Joo Jae-hwan. 2010. Acrílico sobre lienzo. 193,7 × 130 cm.Esta obra se mostró por primera vez en la exposición inaugural del colectivo de arte Reality and Utterance en 1980. Es una parodia de “Desnudo descendiendo una escalera” de Marcel Duchamp, expresa satíricamente los absurdos y la opresión de los socialmente marginados. Durante los siguientes 10 años, Reality and Utterance lideró el arte socialmente comprometido con el movimiento minjung misul (arte popular). EL PADREJoo Jae-hwan comenzó a estudiar pintura occidental en la Universidad Hongik en 1960, pero dejó los estudios por circunstancias familiares. Probó suerte en varios trabajos antes de establecerse como artista con casi cuarenta años. “Comencé mi carrera artística de forma orgánica, como si hubiera nacido para eso”, explica.Surgido en 1980, el colectivo artístico “Reality and Utterance” se disolvió diez años después, creando el movimiento minjung misul (“arte del pueblo”), un punto de inf lexión para que el arte calara socialmente. Como uno de los fundadores, Joo dejó una fuerte impresión en la primera exposición del grupo con su pintura “Spring Rain Descending a Staircase”, parodia de “Nude Descending a Staircase” de Marcel Duchamp. Desde entonces se han hecho muchas variaciones de esta obra. “Lluvia de primavera” alude a la orina de los hombres en la escalera. La racha de “lluvia” se hace más espesa al caer en cascada por las escaleras, y simboliza el absurdo y la opresión que las personas en la parte inferior de la escala social deben soportar.Como reflejan sus instalaciones, “Water vs. Illegitimate Children of Water” (2005) y “A Stolen Towel” (2012), Joo se inspira en su entorno cotidiano.La primera son botellas de bebida vacías y latas que cuelgan de un enorme tendedero, en alusión a los problemas ambientales. La segunda plantea la falta de moralidad en la sociedad moderna, con una toalla supuestamente robada de una sauna de barrio. Joo recicla objetos cotidianos abandonados para transmitir un mensaje social con un toque de humor y sátira: eso define su arte. En una entrevista reciente, comparaba su extenso mundo artístico y su sentido del humor con “un verbo intransitivo más que con un verbo transitivo”. Agrega: “He tenido esta creencia inmutable hasta el día de hoy: no hacer bostezar a los espectadores en mi exposición. Pero el tiempo me ha enseñado que cada artista tiene un mundo propio”.Durante sus años de juventud, Joo se rebeló contra la desigualdad social, la dictadura militar y las pinturas monocromáticas estereotipadas de Corea. Al vivir en una sociedad democratizada se ha calmado, y a menudo reflexiona profundamente en cómo “cada persona tiene sus razones”. Aprendió que “siempre hay dos caminos en la sociedad, un camino de esperanza y otro de desesperación entrelazados para seguir juntos. Es el destino humano: abrazar tanto la positividad como la negatividad”. Algo que aprendió por lo indefenso que está un artista, según confiesa.“Una vez que tu trabajo está colgado en la pared, te vuelves impotente. La evaluación se confía a los espectadores. Y cuando encuentran algo nuevo que nunca pensaste de ti, se convierte en una experiencia de aprendizaje totalmente innovadora”. “Water vs. Illegitimate Children of Water”. Joo Jae-hwan. 2005. Tendedero de aluminio, bebidas variadas. Dimensiones variables.Botellas y latas de PET vacías cuelgan de un gran tendedero para alertar de los problemas ambientales. En este comentario visual sobre los deseos del hombre moderno y los dobles raseros de consumo, Joo resalta que cuantas más bebidas carbonatadas consume, más sed tiene. “8601 Diamonds vs.Stone Rice”. Joo Jae-hwan. 2010. Olla, piedras, copia de foto en marco de vidrio.70,8 × 53,7 cm.Historia de una madre que vive en un barrio pobre de Brasil e intenta dormir a un niño hambriento se yuxtapone con “For the Love of God” de Damien Hirst, cráneo humano de platino cubierto de diamantes, señalando la disparidad de ingresos en un mundo capitalista. “Toalla robada”. Joo Jae-hwan. 2012. Acrílico sobre lienzo, collage de toalla. 66 × 53 cm.Este trabajo satiriza la falta de ética de los que roban toallas de los baños públicos de su barrio.Joo Jae-hwan selecciona objetos y episodios familiares y mundanos como motivos para la expresión intuitive “Happy Tears”. Joo Jae-hwan. 2008. Acrílico sobre lienzo, tinta de rotulador. 96,3 × 96,5 cm.Parodia de “Happy Tears” de Roy Lichtenstein.Involucrado en un caso de fondos ilegales acumulados por un conglomerado coreano, que fue noticia en 2008, transmite un mensaje sobre la sociedad polarizada. Padre e hijo, bellas artes y animación en línea, analógico y digital, imagen y texto uno al lado del otro. “Homin y Jaehwan” fue un festival exultante para todos los que disfrutan la narrativa. “¿Qué hacen bajando las escaleras?” Joo Ho-min. 2021. Impresión digital flexible. 740 × 220 cm. Esta gran instalación de Joo Ho-min parodia la conocida pintura de su padre, “Lluvia de primavera bajando una escalera”, como reinterpretación del sentido del humor y el compromiso social de su padre. EL HIJOEn este punto Joo Ho-min sintoniza con su padre. Valora mucho lo que piensan sus lectores. Creció viendo a su padre-artista trabajar por encima de su hombro. Probablemente influido por su padre, comenzó a dibujar cómics en secundaria, y le alegraba ver a sus amigos reírse con su trabajo. Desde entonces se volvió “adicto” a la retroalimentación instantánea, a las reacciones a sus cómics. Queriendo “hacerles reír más”, su carrera comenzó en el año 2000 cuando comenzó a subir sus cómics a un sitio web de la comunidad de Internet.El joven Joo dio a conocer su nombre con “Jjam” (2005), su trabajo de debut of icial sobre la vida militar, y se convirtió en uno de los dibujantes más famosos de Corea con la exitosa serie “A long with the Gods” (2010-201 2), una historia de acción y fantasía sobre la muerte y reencarnación mediante siete pruebas en el infierno. “Along with the Gods: The Two Worlds” (2017), la adaptación cinematográfica de los cómics web, atrajo a más de catorce millones de espectadores, la tercera mayor audiencia en la historia del cine coreano. La secuela, “Along with the Gods:The Last 49 Days” (2018), también tuvo gran éxito, atrayendo a más de doce millones de espectadores. Como creador de contenidos en YouTube con 230.000 suscriptores, Ho-min confiesa que “quería huir” mientras preparaba para la exposición “Homin y Jaehwan”, porque “los cómics no son para exhibir, y se ven extraños en la pared de un museo”. Estaba nervioso por cómo lo percibirían los espectadores, pero esas preocupaciones resultaron innecesarias.Las pinturas e instalaciones de Joo Jae-hwan inundaron el segundo piso del museo, dejando mucho que ver. En comparación, el tercer piso parecía algo insulso, con impresiones digitales de escenas de las principales obras de Joo Ho-min, y cuadernos de bocetos de guiones gráficos. Sin embargo, muchos visitantes los examinaron cuidadosamente y se perdieron en las historias creadas por él. Igual que los lectores pueden hacer volar su imaginación leyendo entre líneas, ese escaso espacio ofreció un descanso y permitió a los visitantes revivir las escenas y disfrutar aún más de las historias. También mostraron los libros usados por el dibujante como referencia en su trabajo creativo, reflejando cómo los objetos cotidianos pueden convertirse en valiosa fuente de inspiración. Visitantes contemplan escenas del webtoon de Joo Ho-min “Junto con los dioses: los dos mundos”, que refleja la visión de los coreanos del más allá. La muestra presenta elementos de varios mitos e historias que aparecen en el webtoon. © Yonhap News COLABORACIÓNLa muestra fue una colaboración entre un padre y un hijo que trabajan en diferentes géneros. Los retratos de ambos artistas, colgados uno junto al otro en la entrada de la Galería 1, llamaron la atención de los visitantes: “Retrato de Homin” (2020), hecho por el padre: collage de un helado y gafas de sol, y “Retrato de Joo Jaehwan” (2021), hecho por el hijo, es un webtoon. Ambos estaban satisfechos con la interpretación del otro sobre ellos mismos. El padre dijo que ver el retrato hecho por su hijo le hizo sentir que había “envejecido bien”, y el hijo expresó que el trabajo de su padre era “muy divertido”.El joven Joo creó la gigantesca instalación “What Are They Doing Down the Stairs?” (2021), parodia del trabajo de su padre “Spring Rain Descending Staircase”. El trabajo del padre trata sobre el descenso vertical y la perspectiva de izquierda a derecha, mientras el hijo presenta múltiples personajes en movimiento ascendente, ayudándose y tirando unos de otros, ensalzando la cooperación y la sinergia. Es su propia reinterpretación del espíritu de resistencia y del sentido del humor de su padre.Joo Ho-min recuerda que dio por sentado que su padre era artista cuando era joven, pero ahora, también como artista, comprende “lo difícil y maravilloso” que era todo. Muestra respeto por su padre al decir: “Lo encuentro ya desafiante, pero mi padre, que tiene ochenta años, todavía trabaja intensamente. Me sorprende cómo ha mantenido el ritmo tantos años”.La exposición concluye con un vídeo del hijo streamer y el padre pintor. En el formato torneo “elige tu favorito”, el joven Joo muestra repetidamente a su padre dos de sus obras y le hace elegir su predilecta. El anciano Joo comparte historias sobre la obra elegida, sus anhelos al crearla y otros recuerdos relevantes sobre su hijo.Al preguntarle si le disgustaba ver que su nombre no salía primero en el título de la exposición, Joo Jae-hwan afirma que le gustaba más así. “No importa si el género es cómic o pintura, y no importa qué nombre vaya primero. Pensar así es muy antiguo”, agrega.Padre e hijo, bellas artes y animación en línea, analógico y digital, imagen y texto uno al lado del otro. “Homin y Jaehwan” fue un festival exultante para todos los que disfrutan la narrativa.

Estrellas brillando juntas en la oscuridad

Art Review 2021 SUMMER 797

Estrellas brillando juntas en la oscuridad Entre 1930 y 1950, Corea estuvo sumida en la pobreza. Pero escritores y artistas siguieron persiguiendo sus sueños, gracias a la ayuda de amigos y colegas. Una singular exposición del Museo Nacional de Arte Moderno y Contemporáneo en el Palacio de Deoksu, en Seúl, muestra cómo esas mentes creativas superaron múltiples obstáculos mediante la camaradería y la cooperación. “Naturaleza muerta con muñeca” de Gu Bon-ung (1906-1953). 1937. Óleo sobre lienzo. 71,4 × 89,4 cm. Leeum, Museo de Arte Samsung. Cuando el academicismo impresionista estaba de moda, Gu Bon-ung se sintió atraído por el fovismo. Como sugiere la revista de arte francesa “Cahiers d’Art” en esta pintura, Gu y sus amigos apreciaron las tendencias del arte contemporáneo de países occidentales. La década de 1930 fue un momento difícil en la historia coreana, cuando el dominio colo¬nial japonés se volvió más opresivo. Pero también fue tiempo de modernización y gran cambio social, particularmente en Seúl, por entonces llamado Gyeongseong. Tranvías y coches corrían por carrete¬ras pavimentadas, y lujosos grandes almacenes esta¬ban listos para vender. Las calles estaban llenas de “chicos y chicas modernos” que expresaban su estilo con trajes de moda o tacones altos. Mientras la desesperanza de la realidad coexis¬tía con románticas ideas sobre los tiempos modernos, Gyeongseong también era ciudad de artistas y escri¬tores. Frecuentaban las cafeterías, llamadas dabang, que surgieron en el centro de la ciudad, lugares donde las mentes creativas hallaban algo más que café y té. Rodeados por exóticos decorados interiores y del pro¬fundo aroma del café, discutían sobre las últimas ten¬dencias de la escena artística europea, como el movi¬miento vanguardista, mientras Enrico Caruso sonaba de fondo. Cafeterías y arte vanguardista La pobreza y la desesperación de un país colonizado no podían amortiguar este espíritu creativo. El fervor por la creatividad en circunstancias difíciles se apo¬yaba en la amistad y en colaboraciones entre artistas y escritores que compartían el dolor de aquellos tiem¬pos y buscaban juntos un camino hacia adelante. Hoy, en el Museo Nacional de Arte Moderno y Contemporáneo del Palacio de Deoksu, en Seúl, la exposición “Encuentros entre el arte coreano y la lite¬ratura en la era moderna” goza de un considerable interés público por revisitar aquellos años de “roman¬ticismo paradójico”. Pese al distanciamiento social, durante la pandemia ha atraído a un flujo constante de visitantes. Como indica su título, la exposición refleja cómo pintores, poetas y novelistas atravesaron géneros y campos, compartieron ideas y se influyeron mutua¬mente para alcanzar sus ideales artísticos. Mostran¬do la actividad de unos cincuenta artistas y escrito¬res, la exposición consta de cuatro partes. La Galería 1, “Confluence of the Avant-Garde” se centra en Jebi (golondrina), la cafetería dirigida por el famoso poeta, novelista y ensayista Yi Sang (1910-1937), y destaca las relaciones entre artistas y escritores habituales de allí. Después de formarse como arquitecto, Yi trabajó como delineante en el departamento de obras públi¬cas del Gobierno General de Corea por un tiempo, pero renunció y abrió la cafetería cuando le diagnosti¬caron tuberculosis. Conocido por su obra surrealista, incluido el cuento “Wings” y el poema experimental “Crow’s Eye View”, Yi es uno de los pioneros de la literatura coreana moderna de la década de 1930. Jebi no tenía mucho que mostrar en sí, aparte de un autorretrato de Yi y unas pinturas de su amigo de la infancia Gu Bon-ung (1906-1953) en sus pare¬des desnudas. Pese a ser un lugar humilde sin nota¬ble atractivo visual, era el lugar favorito de los artis¬tas pobres. Además de Gu, los habituales incluían al novelista Park Tae-won (1910-1986), que tenía una estrecha relación con Yi, y al poeta y crítico literario Kim Gi-rim (1908-?), por nombrar un par de ellos. Se apiñaban juntos en la cafetería, para discutir no solo de arte y literatura, sino también de las últimas tendencias y géneros del cine y la música. Para ellos, Jebi no era solo un lugar de reunión, sino un labora¬torio creativo donde absorbían conocimiento y se ins¬piraban entre sí. Les interesaba especialmente la poe¬sía de Jean Cocteau y las películas de René Clair. Yi colgó citas de los poemas de Cocteau, y Park escribió “Conte from a Movie: The Last Billionaire”, paro¬dia de la pieza satírica de Clair sobre el fascismo, “Le Dernier milliardaire” (1934). Es fascinante ver cómo sus obras reflejan su camaradería y las huellas que dejaron en sus vidas. En la pintura de Gu, “Portrait of a Friend” (1935), el hombre inclinado no es otro que el propio Yi. Se lle¬vaban cuatro años de diferencia, pero eran amigos íntimos desde la escuela. Kim no escatimaba elogios sobre el estilo fauvista de Gu, libre de convenciones, y cuando Yi murió con 27 años, lamentó su muer¬te prematura y publicó la primera colección de las obras de Yi en 1949. Tiempo atrás, Yi diseñó la porta¬da de la primera antología poética de Kim, “Weather Chart”, publicada en 1936, y también las ilustracio¬nes de la novela de Park, “A Day in the Life of Kubo the Noveslist” (1934), que fue serializada en el diario Joseon Jungang Ilbo. El estilo literario único de Park y los surrealistas dibujos de Yi crearon páginas idio¬sincráticas enormemente populares entre los lectores. “Autorretrato” de Hwang Sul-jo (1904-1939). 1939. Óleo sobre lienzo. 31,5 × 23 cm. Colección privada. Hwang Sul-jo, que pertenecía al mismo grupo de artistas que Gu Bon-ung, logró un estilo de pintura único, dominando diferentes géneros como naturalezas muertas, paisajes y retratos. Este autorretrato data del año en que murió, a los 35 años. La Galería 2 exhibe obras de arte impresas de las décadas de 1920 al 1940. Muestra libros con hermosas portadas y revistas con trabajos de ilustradores, en su mayoría publicados por empresas periodísticas. “Cheongsaekji” (Papel azul), vol. 5, mayo de 1939 (izda). “Cheongsaekji”, vol. 8 de febrero de 1940. © Fundación Adanmungo© Instituto de Investigación de Bibliografía Moderna“Cheongsaekji”, lanzada en junio de 1938, terminó con su octavo volumen en febrero de 1940. Era una revista de arte completa editada y publicada por Gu Bon-ung. Cubría muchos campos, como literatura, teatro, cine, música y bellas artes, y ofreció artículos de calidad de famosos escritores. Poesía y pintura Insertar ilustraciones en historias seriadas garantizaba un ingreso estable a los artistas, aunque fuera tempo¬ral, y promovía la imagen de los periódicos como un medio capaz de reflejar tanto gustos populares como artísticos. Muchos de estos se presentan en la Galería 2 que, como una ordenada biblioteca, reúne los logros de los medios impresos (incluyendo diarios, revistas y libros) publicados entre las décadas de 1920 y 1940. Titulada “A Museum Built from Paper”, ofrece la rara experiencia de pasear entre novelas serializadas en los periódicos con dibujos de doce ilustradores, inclu¬yendo Ahn Seok-ju (1901-1950). Algunas empresas periodísticas también publi¬caban revistas, dando origen a un género de poe-mas ilustrados llamado hwamun. “Natasha, the White Donkey, and Me”, un famoso poema de Baek Seok (1912-1996), es un ejemplo notable que data de 1938. Ilustrado por el pintor Jeong Hyeon-ung (1911-1976), comienza con las líneas: “Esta noche la nieve cae sin fin / porque yo, un hombre pobre, / amo a la hermosa Natasha”. La ilustración, marcada por sus espacios anaranjados y blancos, se hace eco del tono del poema de Baek, que describe un pecu¬liar sentido del vacío captado con una calidez vaga. Este poema ilustrado apareció en la revista literaria “Yeoseong” (‘Mujeres’), y fue creado ambos juntos para el diario Chosun Ilbo.Baek escribió muchos poemas líricos con un color local distintivo, y Jeong trabajó activamen¬te como ilustrador. Aunque ambos comenzaron como colegas de trabajo, su amistad se hizo mucho más profunda. De vez en cuando Jeong admiraba a Baek, sentado a su lado en la oficina de la edito¬rial. En una breve pieza titulada “Mister Baek Seok” (1939), publicada en la revista “Munjang” (‘Escri¬tura’), Jeong elogió al poeta por ser “tan hermoso como una escultura” y lo dibujó inmerso en su obra. Su amistad continuó después de que ambos dejaran “Yeoseong”. De hecho, Baek se fue a Manchuria en 1940 y desde allí envió un poema titulado: “To Jeong Hyeon-ung – From the Northern Land”. En 1950, cuando las dos Coreas se dividieron, Jeong se fue al Norte y se reunió con Baek. Compiló una colección de poemas de Baek, ilustrando la contra¬portada del libro con un dibujo del poeta, más viejo y maduro que en la ilustración de “Mister Baek Seok”. El fervor por la creatividad en circunstancias difíciles se apoyaba en la amistad y en colaboraciones entre artistas y escritores que compartían el dolor de aquellos tiempos y buscaban juntos un camino hacia adelante. Natasha, el burro blanco y yo” de Baek Seok (1912-1996) y Jeong Hyeon-ung (1911-1976). Adanmungo. Este poema ilustrado salió en la edición de marzo de 1938 de “Mujeres”, una revista publicada por Chosun Ilbo. La colaboración del poeta Baek Seok y el artista Jeong Hyeon-ung muestra el frecuente intercambio entre escritores y pintores generado por el nuevo género hwamun (“escritura ilustrada”). “Familia del poeta Ku Sang” de Lee Jung-seop (1916-1956). 1955. Lápiz y óleo sobre papel. 32 × 49,5 cm. Colección privada. Lee Jung-seop, que se alojaba en casa del poeta Ku Sang por la Guerra de Corea, atrajo a la feliz familia de Ku, quien extrañaba a su esposa y a sus dos hijos, entonces en Japón. Portadas de la revista “Literatura contemporánea” (Hyeondae Munhak), lanzada en enero de 1955. Ilustradas por artistas de renombre, como Kim Whanki (1913-1974), Chang Uc-chin (1918-1990) y Chun Kyung-ja (1924-2015), entre otros. Escritos por Artistas La Galería 3, “Fellowship of Artists and Writers in the Modern Age”, se extiende hasta la década de 1950, y destaca las relaciones personales entre artis¬tas y escritores de la época. En el centro de su red personal estaba Kim Gi-rim, con conexiones más allá de sus contemporáneos, hasta artistas de la siguiente generación. Utilizando su profesión como periodista en su propio beneficio, Kim comenzó a descubrir nuevos artistas y a presentarlos al públi¬co en sus críticas, batuta que luego pasó a Kim Gwang-gyun (1914-1993), un poeta y empresa¬rio que realizó un papel similar, ofreciendo apoyo financiero a artistas talentosos. Así, no extraña que ciertas obras de esta galería sean de su colección personal. La única obra que hace pararse a todos los visi¬tantes para contemplarla es “Family of Poet Ku Sang”, de Lee Jung-seop (1916-1956). En esta pin¬tura de 1955, Lee mira a la familia de Ku con envi¬dia. Ante una angustia financiera extrema, Lee tuvo que separarse de su esposa y sus dos hijos duran¬te la guerra y enviarlos a Japón. Aunque esperaba reunirse con ellos tras vender sus pinturas, la única exposición privada que logró organizar no sirvió para reunir el dinero necesario. “Family of Poet Ku Sang” se exhibe en la Galería 3 con las cartas envia¬ das a Lee por su esposa japonesa, recordando la trá¬gica historia de su familia y la solitaria muerte del artista genio entre pobreza y enfermedad. La exposición culmina en la Galería 4, “Wri¬tings and Paintings by Literary Artists”, con seis artistas famosos, también talentos literarios. Entre ellos se encuentra Chang Uc-chin (1918-1990), quien atesoraba la belleza de las cosas simples y triviales; Park Ko-suk (1917-2002), cuyo amor por las montañas duraría toda su vida; y Chun Kyung-ja (1924-2015), que se hizo popular con su colorido estilo pictórico y sus cándidos ensayos personales. También adornan la sección cuatro obras puntillis¬tas de Kim Whanki (1913-1974). A medida que uno se acerca a estas pinturas y observa el microcosmos creado por los innumerables puntos que llenan el lienzo, los nombres de todos los artistas y los escri¬tores de la exposición vuelven a la mente. Parece que todos los talentos creativos que destacaron bri¬llando juntos en un período oscuro y sombrío de la historia coreana, hubieran podido reunirse por fin en un solo lugar. 2. “18-II-72 #221” de Kim Whanki. 1972. Óleo sobre lienzo. 49 × 145 cm. Colección privada. Kim Whanki, conocedor literario y próximo a muchos poetas, publicó ensayos ilustrados en varias revistas. Las pinturas lírico-abstractas de puntos del último período de Kim comenzaron a mediados de los ‘60, cuando estaba en Nueva York. Los primeros signos de este estilo figuran en las cartas que envió al poeta Kim Gwang-seop (1906-1977).

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