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2016 WINTER

REPORTAJE ESPECIAL

El cine coreano en el SXXI: Presente y futuroREPORTAJE ESPECIAL 5Estrellas de cine adoradas por el público coreano

Si los actores y actrices de cine son un espejo de los tiempos que corren, ¿en quiénes proyecta sus gustos y deseos el público coreano? Elegimos a tres intérpretes que han logrado dominar la gran pantalla y seguirán haciéndolo durante bastante tiempo.

Gracias al éxito de su última película, “The Age of Shadows” (2016), Song Kang-ho se ha convertido en el primer actor en la historia del cine coreano en atraer a 100 millones de espectadores con el conjunto de películas que ha protagonizado. Aunque sus logros no pueden ser cuantificados sólo con números, los 22 filmes que ha protagonizado durante sus 20 años de carrera prueban por qué es considerado uno de los actores más grandes e influyentes del séptimo arte de Corea.

Song Kang-ho

Un cambio tectónico que comenzó hace dos décadas
Song Kang-ho es la cara de nuestros días, moldeada por el cambio de los tiempos. Su trampolín a la fama fue el papel de gánster de tercera categoría en “No. 3” en 1997. El personaje no era muy importante, pero cautivó al público con su actuación cómica, reforzada por su fuerte acento de la ciudad de Busan. En aquel momento estaban disfrutando de un importante auge las películas de gánsteres de estilo coreano que combinaban comedia y acción, y parecía que Song era sólo un actor secundario destacado entre los muchos que se desenvolvían en ese género. Sin embargo, su irrupción en la gran pantalla nacional ya había desencadenado un cambio tectónico en la industria cinematográfica coreana.

“Me llegan
 muchas ofertas
 de ese tipo de
 papeles. Me
 vienen como
 anillo al dedo.
 No puedo
 imaginarme
 a mí mismo
 representando
 el papel de un
 tipo súper rico
 e inteligente, ni
 un personaje
 melancólico”

“ Me lleganmuchas ofertasde ese tipo depapeles. Mevienen comoanillo al dedo.No puedoimaginarmea mí mismorepresentandoel papel de untipo súper ricoe inteligente, niun personajemelancólico”

Song no encajaba en el modelo representativo de la estrella de cine de esa época. No tenía los rasgos faciales definidos de la mayoría de las estrellas de la pantalla y su acento de Busan no era elegante, sino todo lo contrario. En aquel entonces nadie pensaba que algún día se convertiría en un gran nombre, atrayendo a una audiencia de más de 10 millones en cada largometraje con “The Host” (2006) y “The Attorney” (2013) o que entraría en la escena de Hollywood con “Snowpiercer”(2013).
Con la firme confianza que le aportaban unas habilidades de actuación sobre el escenario perfeccionadas durante años, el estilo naturalista de Song con su acento y gestos distintivos supusieron una nueva ruptura de las normas. El director Park Chan-wook, que trabajó con Song en películas como “Área de seguridad compartida” (2000) -en esta ofrece una impresionante y empática actuación como el sargento norcoreano Oh Gyeong-pil, confirmando su rol de actor principal- “Simpatía por el Sr. Venganza” (2002) y “Thirst” (2009), define así la forma de trabajar de Song: “Creo que la palabra que define los 20 años de actuación de Song Kang-ho es modernidad. Él tuvo sus inicios en las primeras producciones del género, pero al final amplió sus capacidades para abarcar todo tipo de películas. Pienso que eso es lo que le hace tan especial”.
Song no duda a la hora de involucrarse en proyectos con nuevos directores. Han Jae-rim, que trabajó con él en su segunda película, “El show debe continuar” (2007), recuerda cómo el actor aceptó participar voluntariamente sin ver siquiera el guion, a pesar de haber actuado antes para muchos directores importantes. Song tiene una norma para elegir en qué películas va a actuar: evita papeles similares para no ser etiquetado.
La palabra clave a la hora de definir la actuación de Song es “hombre común y corriente”. “Me llegan muchas ofertas de ese tipo de papeles. Me vienen como anillo al dedo. No puedo imaginarme a mí mismo representando el papel de un tipo súper rico e inteligente, ni un personaje melancólico”, comenta entre risas. Sus personajes que encarnan a la gente normal han calado profundamente entre el público. En “El show debe continuar” lleva a cabo una convincente actuación como uno de los jefes de una pandilla organizada, que se las ingenia para mantener a su familia como cualquier otro hombre corriente de mediana edad. En “Crónica de un asesino en serie” dice con tono improvisado: “¿Has comido?”, mostrando que los detectives también son humanos. En tanto, en “La huésped” interpreta a un padre ordinario que regenta un pequeño puesto de comida con su familia en el Parque de los Ciudadanos del río Han, y que lucha a la desesperada para salvar a su hija de la criatura que la ha raptado. De entre estos personajes, el más prominente representado por el actor es el de Song Woo-seok en el filme “The Attorney”, inspirado en el ex presidente Roh Moo-hyun y en sus primeros años como abogado pro derechos humanos.
La escena del juzgado en la que grita apasionadamente “La soberanía reside en el pueblo. Toda autoridad es otorgada por el pueblo. El pueblo es la nación” es un brillante ejemplo de la poderosa presencia de Song en pantalla.
Sobre el primer plano de Song al final de “Crónica de un asesino en serie”, el crítico de cine Kim Yeong-jin afirma: “Es una expresión que resume una era en la historia de Corea”. Song es capaz de internalizar cualquier personaje que represente y transformarlo en un personaje al estilo Song Kang-ho. Este actor crea el aura del personaje según su ocupación, posición social y personalidad. En este sentido es un artista que lleva a la pantalla las sensibilidades de la vida ordinaria y cotidiana”.
Song se encuentra actualmente rodando “Taxi Driver”, una película en la que de nuevo interpreta a un ciudadano común de Corea, un taxista llamado Man-seop, que recoge a un reportero alemán y lo lleva hasta Gwangju, donde éste arriesgará su vida para cubrir el Levantamiento Democrático del 18 de mayo de 1980.

Jeon Do-yeon

Una estrella mundial respetada por actores y actrices
El 27 de mayo de 2007, durante la ceremonia de clausura del 60º Festival de Cine de Cannes, Jeon Do-yeon ganó el premio a la mejor actriz por su papel en “Secret Sunshine” (2007), convirtiéndose en la primera coreana en recibir este galardón. Obtuvo la aclamación unánime de la crítica por su intensa actuación como Shin-ae, una mujer que ha de convivir con la desgarradora pérdida de su hijo. Jeon sonrió radiante cuando recibió el trofeo del actor Alain Delon. En ese momento su co-protagonista, Song Kang-ho, fue mencionado como “una de las futuras caras de Cannes”. Desde entonces, siempre añaden el calificativo “estrella mundial” junto al nombre de Jeon.

“No me
 obsesiono con
 interpretar
 un personaje
 distinto a
 mis trabajos
 anteriores.
 Comprendí a
 tiempo que
 las cosas no
 siempre salen
 como uno desea
 o planea; así
 que cuando la
 oportunidad
 llega, trato de
 tomar la mejor
decisión”

“ No meobsesiono coninterpretarun personajedistinto amis trabajosanteriores.Comprendí atiempo quelas cosas nosiempre salencomo uno deseao planea; asíque cuando laoportunidadllega, trato detomar la mejordecisión”

Jeon trabajó a tiempo parcial como modelo de revista en la escuela secundaria, y comenzó su carrera como actriz en dramas de televisión antes de dar el salto a la gran pantalla. Su cara infantil y aspecto más bien normal no son habituales entre las actrices de alto caché y era considerada como “una actriz de apoyo que sabe cómo interpretar”. Su primera película, “The Contact” (1997), producida por Myung Films, mostró su potencial como estrella. En primer lugar, para ese papel tomó algunas decisiones audaces en cuanto a estilo. Dejó a un lado su deseo de verse bonita en pantalla, optando por un maquillaje ligero y una permanente algo ordinaria, lo que en ese momento fue una sabia elección. Con su estilo direccional y moderno, la película presentó un nuevo tipo de melodrama en el cine coreano, avance en el que Jeon jugó un importante papel.
La filmografía de Jeon abarca una amplia gama dramática: “A Promise” (1998), “The Harmonium in My Memory” (1999), “Happy End” (1999), “I Wish I Had a Wife” (2001), “No Blood No Tears” (2002), “Untold Scandal” (2003), “My Mother, the Mermaid” (“Mi madre, la sirena”, 2004), “You Are My Sunshine” (2005), “My Dear Enemy” (2008), “The Housemaid” (2010) y “Memories of the Sword” (2015). Resulta pues difícil definir sus papeles con una sola palabra, ya que la elección de películas y personajes interpretados no parece presentar un hilo común ni un propósito bien calculado. En “Happy End” Jeon asumió el papel de una mujer que tiene una aventura amorosa, protagonizando algunas escenas eróticas; y afirmó que esa película marcó el inicio de un segundo acto en su carrera como intérprete. Es sabido que cuando sus padres estaban preocupados por el hecho de que protagonizara una película sexualmente explícita y le decían “no podrás casarte si lo haces”, Jeon les convenció respondiendo: “No me hicisteis actriz para poder casarme”.
Aparte de “Secret Sunshine”, película que accedió a protagonizar por el director Lee Chang-dong y su co-protagonista Song Kang-ho, ella escoge los filmes basándose estrictamente en el guion.

Si éste es convincente, no duda en asumir el papel.
“No me obsesiono con interpretar un personaje distinto a mis trabajos anteriores. Comprendí a tiempo que las cosas no siempre salen como uno desea o planea; así que cuando la oportunidad llega, trato de tomar la mejor decisión”, asegura.
Desde el principio, nunca ha sido su mayor preocupación lucir bien en pantalla. Cuando tuvo que prepararse para las escenas de acción requeridas por su papel como luchadora en “No Blood No Tears” hacía 3.000 flexiones al día. Y como buceadora de la isla de Jeju en “My Mother, the Mermaid” no dudó en hacer las escenas de buceo a pesar de no saber nadar.
Jeon también es respetada por sus compañeros actores y actrices. Gong Yoo, que también asumió un papel protagonista en “A Man and A Woman” (2015), dedicó grandes elogios a su actuación: “Es una actriz meticulosa. Aporta una energía tremenda a otros actores y actrices en el estudio”. El verano pasado, Jeon despertó una gran expectación al regresar a la pequeña pantalla después de 11 años con la serie de televisión “The Good Wife”. La gente está ansiosa por saber cuál será su próximo movimiento.

Ha Jung-woo

Un famoso actor con carácter aventurero
Ha Jung-woo mostró una vez más su capacidad como estrella de la gran pantalla el pasado verano con el éxito “Assassination” (“Asesinos”), que atrajo a más de 12,7 millones de espectadores. Y este año exhibió su talento a la hora de hacer taquilla con “The Handmaiden” (“La doncella”), dirigida por Park Chan-wook, y “The Tunnel”, del realizador Kim Seong-hun. Su primer papel protagonista fue en la película “The Unforgiven” (2005) de Yoon Jong-bin. Luego asumió roles diferentes en filmes como “Time” (2006) y “Breath” (“Aliento”, 2007), ambos de Kim Ki-duk, y “Like You Know It All” (2009), de Hong Sang-soo, confirmando con ello su estatus de gran actor. Ha Jung-woo fue el personaje que dio vida a las historias del director Yoon Jong-bin “The Unforgiven,” “Nameless Gangster: Rules of the Time” [2012], “Kundo: Age of the Rampant” [2014]; ha sido un icono de las trepidantes películas de Na Hong-jin (“The Chaser” [2008], “The Yellow Sea” [2010]); y también pieza clave en proyectos de gran envergadura como “The Berlin File” de Ryoo Seung-wan (2013) y “Assassination” (“Asesinos”) de Choi Dong-hoon (2015). Su carrera abarca desde éxitos de taquilla a películas de bajo presupuesto de directores noveles, como “The Terror Live” de Kim Byung-woo (2013).

Su talento multifacético como actor que asume muy distintos papeles, desde el horrible asesino en serie de “The Chaser”, al carismático jefe de una pandilla en “Nameless Gangster” o el de novelista inepto en el amor en “Love Fiction” (2012), es algo increíble. Su versatilidad es un incentivo para asumir nuevos desafíos, y posee una confianza en sí mismo y una gracia al borde de la genialidad. Las audiencias se rinden ante su distintiva y marcada personalidad en la pantalla.
“The Unforgiven”, dirigida por Yoon Jong-bin para su tesis de graduación en la Universidad de Chung-Ang con un presupuesto de solo 20 millones de wones (unos 18.000 dólares), fue aclamada como obra maestra por exponer las injusticias en el ejército coreano. La película fue invitada a la sección Una Cierta Mirada en el Festival de Cannes de 2006.

“Es mejor
 hacer algo y
 lamentarlo
 después, que
 lamentar
 no haberlo
 hecho”

“It is betterto dosomethingand regretit afterwardthan regretnot doing it.”

Ha Jung-woo trabajó de nuevo con Yoon en películas como “Beastie Boys” (2008) y “Nameless Gangster”.
A pesar de su influencia y potencial como estrella, que le ha llevado a granjearse el sobrenombre de “Gran Ha”, el actor no tiene grandes o ambiciosos planes de futuro. Para él actuar es sólo parte de la vida; se centra en hacer todo lo posible cada día y decidir qué hacer al día siguiente. Es un actor aventurero que prefiere derribar una torre de ladrillos e intentar algo nuevo en vez de seguir acumulando ladrillos, pues considera que “es mejor hacer algo y lamentarlo después, que lamentar no haberlo hecho”. Profesionalmente ha ampliado sus límites participando en la planificación del al “577 Project” (2012), y dirigiendo películas como “Fasten Your Seatbelt” (2013) y “Chronicle of a Blood Merchant” (“Crónica de un comerciante de sangre”, 2015). También le encanta pintar, y a eso dedica su tiempo libre.

Lee Hwa-jungPeriodista, Cine21
Cine21Fotografías

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